Evitando intrusión gubernamental en mi reciente viaje a EE. UU.

Del 18 al 23 de febrero viajé a Orlando, Florida (EE. UU.) por la feria HIMSS. Por mucho que he disfrutado de la magia de los parques de Orlando en el pasado, este ha sido un viaje exclusivamente de negocios. Soy un ciudadano de la UE (España) que vive en el Reino Unido, y tomé un vuelo directo de Londres a Orlando. Recientemente he renovado mi pasaporte y la ESTA, por lo que debería ser capaz de entrar en los EE. UU. sin problema, ¿verdad?. Ese ha sido el caso docenas de veces en el pasado. Pero el presente es diferente.

Cuando solicité la renovación de mi ESTA, noté un nuevo campo en el formulario de solicitud: medios sociales. Era un campo opcional, y obviamente, consistente con mi feroz creencia y defensa de la privacidad, me negué a divulgar tal información. Pero tomé nota: la intrusión del gobierno va en aumento, y en la era de Trump, sólo puede empeorar.

Esto ha sido un reto durante años (registro en la frontera, disputa sobre la revelación de contraseña forzada…), pero la atmósfera se ha vuelto completamente tóxica en las últimas semanas. Además de la infame “prohibición de viajar”, unos días antes de mi partida, las siguientes noticias apuntaban a un aumento en este abuso del gobierno:

Así que, siguiendo un consejo que leí online (HCómo cruzar legalmente una frontera estadounidense (u otra) sin entregar datos y contraseñas) decidí ir a lo seguro:

  • A pesar de que mi portátil está cifrado (al igual que mis copias de seguridad), por primera vez en años, viajé sin portátil. Si bien fue una experiencia bastante liberadora, también hizo que mi trabajo fuera mucho más difícil y menos productivo.
  • Llevé un “teléfono desechable”, completamente borrado, restablecido a los valores predeterminados de fábrica, y con una tarjeta SIM vacía. El plan era comprar un nuevo teléfono una vez que pasase por la frontera (lo que hice), y reinstalar todas mis aplicaciones y tener acceso a todos mis servicios habituales. Pero tenía que llevar esa SIM conmigo porque mis clientes y proveedores contaban con poder contactarme a través de ese número.

Incluso después de todas esas precauciones, y con “nada que perder“, estaba decidido a no dar mi PIN de la SIM aunque me lo solicitase. Incluso si significaba la denegación de entrada, deportación o detención. ¿Por qué? Porque realmente hay algo que perder: mi privacidad, tu privacidad. Como ciudadanos (incluso los visitantes) e individuos, nos debemos a nosotros mismos y a nuestros conciudadanos y visitantes trazar una línea, una línea con la que la mayoría de nosotros estamos de acuerdo (y está expresada en la Constitución y la práctica común), y defenderla por encima y más allá de nuestras circunstancias personales.

Cuando se trata de “valores”, no acepto un enfoque simplista utilitarista e individualista. Somos una sociedad, formamos y somos formados por la cultura, y debemos intentar avanzar una civilización. Nuestra sociedad, cultura y civilización. Nuestras creencias.

¿Quienes somos “nosotros”? ¿Qué es “nuestro”? Me identifico con los pensadores libres, la ciencia, la libertad, la justicia, la igualdad … y son valores compartidos por la mayoría de la gente en el mundo. Los Estados Unidos los han convertido en “palabras bandera”, y los han exhibido con orgullo en todas partes, desde himnos hasta carteles, desde banderas hasta excusas para invadir países y matar a personas sin siquiera un juicio. Dicen que están dispuestos a morir por ellos, y definitivamente han matado por ellos…

Entonces, ¿qué pasó en la frontera?

El agente del DHS me hizo las preguntas habituales, y legítimas, (duración de la estancia, motivo de la visita, etc.), y luego me dijo: Déjame ver tu portátil.

Era el momento que tanto temía y esperaba. Le respondí: Lo dejé en casa, para que no pudieras ponerle las manos encima.

Su respuesta fue una indicación de que mis precauciones se están generalizando: Y has borrado tu teléfono a los valores predeterminados de fábrica, ¿verdad?

Con una sonrisa en mi cara que podía (pero no quería) disimular, le respondí: Por supuesto.

Con una inclinación de cabeza silenciosa, me dejó pasar.

En la feria me recordaron cómo llegamos a ese punto. Para los que no lo saben, trabajo en la industria de la informática de la salud. La asistencia sanitaria en los Estados Unidos es un ejemplo extremo del daño que puede causar el capitalismo salvaje y la falta de supervisión gubernamental para proteger a los necesitados. Los signos reveladores estaban en todas partes: ejecutivos extremadamente ricos, cabilderos y políticos que daban discursos en el escenario sobre “asistencia sanitaria”, mientras que su país tiene un historial vergonzoso de resultados de salud frente al gasto; falta de diversidad (por ejemplo, en un “desayuno de negocios” con más de 200 asistentes, las únicas personas de color en la sala eran los que sirven la comida); un enfoque absoluto en los beneficios a corto plazo y legalismos, y una ausencia espantosa de foco en los beneficios reales de salud…

Siempre he creído que la tecnología adecuada en manos de las personas enfocadas en hacer el bien, puede cambiar el mundo. Pero debo admitir que subestimé las colosales fuerzas reaccionarias de los miopes grupos de interés económico.

La lucha continúa.

Lecciones del UBS Forum 2017

Ayer Giles y Magda me invitaron a asistir al evento anual ‘UBS Forum’ en el precioso Hotel Rosewood, uno de esos hoteles en un palacio renovado en el corazón de Londres, con perro residente.

El Foro UBS se celebra en las principales ciudades financieras de Europa, bajo el lema “opiniones más nítidas – decisiones más inteligentes”, en las que especialistas de UBS y expertos externos aportan ideas sobre temas clave. En esta ocasión participaron:

  • Jamie Broderick, Director Ejecutivo de UBS Wealth Management UK; y David Rowe, Director General de UBS Wealth Management: “Perspectivas económicas mundiales y británicas para 2017 y más allá”
  • Paul Donovan, Economista Jefe Global, UBS Wealth Management; y Caroline Simmons, subdirectora de la Oficina de Inversiones, Reino Unido, UBS Wealth Management: “Donde se encuentran las oportunidades de inversión en 2017 y más allá”
  • Paul Craven, ex Goldman que se pasó a behavioral economics: “El sesgo de status quo y por qué la gente prefiere no hacer nada y / o no cambiar” y “El juego de los perdedores”
  • Tim Kent-Robinson, Jefe de Especialistas en Inversión de Clientes, UBS Wealth Management: “Implementando la Visión de la Casa”

También hubo una mesa redonda y preguntas de la audiencia, facilitada por un mando a distancia con el cual la audiencia votó sobre varias cuestiones. Sorprendentemente, la mayoría estuvo de acuerdo con cómo está llevando Theresa May el Brexit, a pesar de pensar que dañará los intereses del Reino Unido. ¡Hablando del sesgo de status quo! Definitivamente, el Reino Unido es la tierra del status quo incuestionable.

Éstos son algunos de los interesantes puntos que anoté:

  • UBS tiene un simulador interesante: “¿El juego final? Acabas de ser nombrado líder de un país importante. Tienes control sobre la política monetaria, fiscal y exterior del país”.

  • La diapositiva sobre “Riesgos” (última) en las presentaciones estaba llena de letra pequeña y se mostró durante 3 segundos

  • Un automóvil mexicano exportado a Estados Unidos ha cruzado la frontera más de 20 veces antes de llegar al consumidor final

  • La crisis financiera de 2008 hace desaparecer el crédito -> sin crédito la desigualdad de los ingresos aumenta y el consumo cae -> ello conlleva un cambio de la “economía de la aspiración” a la “economía de la envidia” (“tu vecino compra un coche, no importa si su vecino pagó en efectivo y tú pediste un préstamo”, pero ¿qué pasa si no puedes obtener un préstamo?) -> conduciendo al resentimiento que conduce al populismo

  • Los inversores nacionales comprenden mejor la política local, por lo tanto, reaccionan con mayor tranquilidad a la incertidumbre política

  • “Si le das dinero a un americano, lo gastará”

  • “China crecerá de 6,25% a 6,5%. ¿Por qué? Porque el presidente Jinping así lo quiere”

  • El rendimiento del FTSE el año pasado fue del 17%, PERO si quitan los 5 días de mejor rendimiento, entonces queda sólo en el 1%

  • “El nacionalismo, los prejuicios y la discriminación conducen a mercados ineficientes y el derroche de un capital humano perfectamente bueno que conduce a menos crecimiento y daño económico” (SIC, pero despierta: así es como te ven)

  • The Loser’s Game es un artículo antiguo, pero vale la pena leerlo

  • Teoría del Prospecto: las ganancias potenciales alientan la aversión al riesgo, las posibles pérdidas fomentan la toma de riesgo un DOBLE

  • Un asombroso ejemplo de polarización de status quo es los dos niveles de donación de órganos en Europa

  • Un ejemplo asombroso del efecto del señuelo o del efecto de anclaje es las opciones de las suscripciones a The Economist (número 6 en esta lista)

  • Si piensas que controlas (el “conductor del elefante”), echa un vistazo a la Ilusión Jastrow

Esta Revolución necesita una Revolución

Ayer fui con mi mujer y mi hijo a la exposiciónYou Say You Want a Revolution? Records and Rebels 1966-1970 del museo Victoria & Albert. El objetivo de la exposición estaba claro:

¿Cómo han cambiado las revoluciones terminadas e inacabadas de finales de la década de 1960 la forma en que vivimos hoy y pensamos en el futuro?

Tenía muchas ganas de visitar la exposición. Es tan oportuna, y tan necesaria, pensé.

Después de visitarla, salí enfurecido. ¿Por qué? Después de todo, está muy bien “construida”, llena de artefactos e información, con un sofisticado sistema de audio, y estéticamente arreglada y orquestada.

ORGANIZED

Más importante toavía, no parecía un intento nostálgico de regurgitar viejos lemas revolucionarios.

Lo que me enfureció fue lo ‘aplacada’ que parecía toda la colección. Cómo todos esos esfuerzos y sacrificios, cómo toda esa energía y sufrimiento de los revolucionarios del pasado, ha sido asimilado por el sistema.

Desde las consignas ® Registradas a los letreros “prohibido fotografiar” en la entrada (a los que yo, POR SUPUESTO, no hice ni caso):

® slogan!

A los textos denunciando poderosas corporaciones y estados que controlan los medios de comunicación occidentales, dificultando la difusión de opiniones alternativas. ¡¡¿¿No me digas??!! ¿Qué tal si añadimos “incluso museos”?

You don't say??!!

Por supuesto, todo rezumaba de un sabor aguado y diluído, “listo para que las masas lo consuman” (a más de £ 17 o € 20 por entrada). No sólo debido a la gran tienda dedicada a la exposición (“Salga a través de la tienda” como Banksy brillantemente destacó), donde muchos objetos atractivos estaban a la venta para nostálgicos y revolucionarios de boquilla.

Interesting mash up poster

Sino también por el tono paternalista de toda la exposición, aislando quirúrgicamente las cuestiones (identidad, sexualidad, paz, música, moda…), incluso (correctamente) incluyendo el nuevo sustituto teológico totémico contemporáneo: la tecnología.

Origins of Personal Computers

Me alegró y enhorgulleció contarle a mi hijo que su abuela estuvo en París lanzando adoquines a la policía en las revueltas estudiantiles de 1969; que su abuelo me llevó, cuando era niño, a ver una obra de teatro prohibida durante la transición democrática española, temiendo la represión de la policía secreta (los grises); que participé de pequeño en debates con adultos sobre anarquismo y comunismo, cuando ambos estaban proscritos en España; y que he participado en algunas de las revoluciones y protestas que se produjeron en las décadas posteriores.

No estoy enojado porque hayan tomado “mis” revoluciones y las hayan reenvasado para facilitar su digestión acomodando a las masas. Eso era previsible, y un resultado obvio del imperio reinante del capitalismo consumista.

Ni siquiera nostalgicamente me niego a aceptar que los tiempos hayan cambiado.

Lo que realmente me molestó y me enojó fue la falta de referencia a un presente combativo, a la continuación de la lucha.

El hecho de que mostraran, al final de la exposición “Cómo han cambiado las formas de vida de hoy las revoluciones terminadas e inacabadas de finales de los años 1960”, pero completamente excluyeran “y pensemos en el futuro” es lo que me enfureció. Particularmente siendo Trump presidente en los EE. UU., May PM en GB, el PP en el poder en España, la extrema derecha avanzando en Francia …

Tenemos que recordar que la lucha no ha terminado, que el fascismo no sólo está regresando (que es lo que siempre ha hecho), sino que es más fuerte y poderoso que nunca. Nosotros, todos nosotros, y las instituciones que nos sirven, incluidos los museos, tenemos el deber de promover un debate reflexivo en torno a la ética y los valores, y protestar y luchar ferozmente por la autoorganización, la unidad y la colaboración. Nos lo debemos a nosotros mismos, se lo debemos a los que lucharon por nosotros en el pasado, se lo debemos a los que vendrán después de nosotros.

Si la burguesía urbana quiere ser la primera en caer de nuevo bajo la bota de los opresores, que así sea. Si los proto y pseudo-intelectuales se auto-engañan pensando que nuestras democracias e instituciones nos salvarán de demagogos autoritarios, megalómanos fascistas y nuestra propia búsqueda ciega del consumismo sin fin, que así sea. Mientras tanto, estaré enseñando a mis hijos sobre la lucha y participando de la manera más inteligente y efectiva que pueda.

Explicación de mi obra “God bless #Amurika”, expuesta en el Ludwig Museum (Colonia)

A menudo he criticado a los artistas que se esconden trás “mi trabajo habla por sí mismo” o “depende del espectador interpretar mi trabajo”. Buen intento, pero eso es una chorrada.

¡Por supuesto cualquier persona puede interpretar cualquier cosa cuando se enfrenta a una obra de arte! Pero el artista debe por lo menos intentar explicar el significado trás la pieza. No importa lo explícita (u oscura) que pueda ser. No es “restringir al espectador”, es guiar; sugerir no es imponer.

Yo me sirve “ese no es mi trabajo” ni “no soy bueno con las palabras”. Porque si no puedes expresar elocuentemente e inteligentemente tus pensamientos y acciones, puedo disfrutar de tu trabajo bajo ese marco (Art Brut, Outsider, o lo que sea), pero quiero saberlo. Y no, no quiero que tu galerista, curador o crítico hable por ti. No dejes que el sistema secuestre tu voz, tu genio, tu creatividad, con la promesa de hacerla brillar y propulsarla a alturas a las que no puedes llegar por ti mismo: todo lo que haces tú mismo es genuino, y por lo tanto tiene el valor máximo … A menos que estés hablando de dinero, por supuesto. Pero esa es una historia totalmente diferente. Aquí estamos hablando de arte, la expresión, no el mercado o el dinero.

Así que de vuelta a mi propio trabajo.

Al igual que David Shrigley, un artista cuyo trabajo realmente me gusta, a menudo me encuentro utilizando palabras escritas a mano en mis obras.

Creé  “God bless #Amurika” (“Dios bendiga a #Amurika”) por invitación del Laboratorio de Arte del Museo de Arte Contemporáneo de Ludwig en Colonia (Alemania), el 9 de noviembre de 2016. Por supuesto me desperté con la noticia de que Donald Trump fue elegido Presidente de los Estados Unidos. No podía pensar en otra cosa, tenía que dejar que los pensamientos, sentimientos, temores y ansiedades que la noticia provocó en mí, saliesen. Necesitaba fijarlos, exorcizarlos de mí y compartirlos con un mundo que en su mayor parte no parece estar escuchando, y no parece importarle.

Primero tomé la silueta de una paloma volando, símbolo de paz y libertad, y añadí un recorte de cartón en forma de gafas pintadas con lápiz.

Obsérvese que las gafas no tienen lentes (en forma de color diferente, reflejo, o cualquier otro indicio que sugiera su presencia), por lo que son una intención, un símbolo, más que un mecanismo real que puede ser manipulado o convertirse en un marco restrictivo de pensamiento.

Pero las gafas mismas son la clave: comúnmente están asociadas en la mayoría de las culturas con la ciencia, la educación, el conocimiento y la cultura.

Eso es lo que la “paloma” necesita desesperadamente, con el fin de volar alto y por encima, para volar hacia las nubes. Para permanecer libre.

Dentro de la silueta de la paloma escribí:

  • Dios bendiga a #Amurika: “Dios”, en su sentido más amplio, no tanto como espiritualidad, sino como deidad indefinida. Aquello a lo que la mente irracional apela (“bendiga”) para intentar participar en un devenir sobre el que siente que no tiene control, pero que le gustaría. Nótese el uso del “símbolo de hashtag” para denotar la comunicación contemporánea afectada por las redes sociales, particularmente la restricción de 140 caracteres impuesta por Twitter y el “etiquetado ontológico temático” representando por el hashtag, que a la vez focaliza y restringe nuestras conversaciones. “Amurika” es otra referencia a la distancia con comunicaciones tradicionales, donde la forma apropiada es reemplazada por errores intencionales (o no) de ortografía y fonética.
  • #WhiteLash: la principal razón real del triunfo en los colegios electorales (no el voto popular) de Trump. La oposición extrema e irracional del Partido Republicano a la presidencia de Barack Obama, amplificada por los medios ultraconservadores, recibida por millones de latente (e incluso abiertamente) racistas estadounidenses, ha generado el ambiente perfecto para una reacción “WhiteLash”
  • #Trumpf: en referencia al show Last Week Tonight de John Oliver en el que comentaba el nombre de familia de Trump y cómo cambió al entrar en los EE. UU. de Drumpf a Trump, así que #Trumpf se convirtió en una llamada a investigar en más profundidas el pasado de Trump (y de su familia). Más información aquí
  • La misoginia vota / el miedo vota / el racismo vota / la ignorancia vota / la miopía vota / el egoísmo vota: todos esos estados negativos de la mente, rasgos de la personalidad, maneras de pensar, formas de vida … como sea que lo quieras caracterizar, no es nada más que, en definitiva, la gente. La gente teme. La gente es débil y vulnerable. La gente tiene miedo. La gente es irracional y agresiva. Y la gente vota.
  • Pero no ataquen el voto, inviertan en educación: y como dice la última línea, no es necesariamente la votación lo que representa el problema. La votación es sólo una expresión y un recuento de una elección (aunque limitada en el caso de una elección de dos partidos). La representación ES el verdadero problema: cuando la votación va a un intermediario. Cuando su elección, su individualidad, es agregada, reducida, limitada y secuestrada por aquellos que, consagrados en el “rol representativo para el que han sido elegidos”, acumulan poder para abusar de los que se supone que representan, lo que produce de nuevo el miedo, la ira y … el ciclo se repite. ¿Cómo romper ese círculo vicioso? Educación. Educar a las personas, y una vez educadas, pueden informar, debatir y elegir libremente, y directamente, sin la necesidad de ningún intermediario. Democracia directa. La verdadera democracia.

¿A dónde,está tratando de volar esa paloma, la encarnación de nuestras aspiraciones, una figura cuasi-espiritual?

En la Nube 1 escribí:

  • Filosofía: el mayor logro de la auto-conciencia humana. Tan ausente en el debate político o científico. Tan necesaria como luz guía y principio de nuestros contratos sociales y aspiraciones personales
  • “Creencias”: entre corchetes porque es una espada de doble filo como concepto. Por un lado, las creencias son lo que nos mantiene unidos a través de las brechas en el conocimiento. Es lo que completa nuestras estructuras racionales para hacer un todo pulido de cada uno de nosotros. No es nada menos que nuestras identidades. Pero al mismo tiempo, cualquier movimiento gregario de abuso organizado (lo llamen religión o política) a menudo se ha referido a “creencias” como la razón y la fuerza motriz detrás de sus acciones
  • Persecución: porque ninguna nube es un destino, y no hay otro destino que perseguir. O como el koan Zen dice: el viaje es la recompensa
  • Mejorar: es lo que debe suceder en ese viaje, mejora constante, aspirando a ir más alto. No para superar a nadie, sino para ganar perspectiva y comprensión
  • Aspiración: lo que impulsará esa mejora. No es “ambición”
  • Orgullo: no es el tipo que nos da un erróneo y podrido sentimiento de superioridad en una sociedad artificialmente estratificada, sino el tipo que sentimos dentro, cuando superamos retos, cuando mejoramos en comparación con nuestro yo anterior. Como “nosotros” siempre estamos cambiando, porque somos lo que queremos y queremos ser
  • Inspirar: porque, al final, somos un grupo (sociedad, especie, familia, barrio … sea como sea que lo mires). Y nuestro bienestar sólo puede provenir del bienestar de todos los miembros del grupo. Deberíamos y debemos cuidarnos el uno al otro, ayudando a impulsarnos unos a otros cada vez más alto

En la Nube 2:

  • Felicidad: tan personal, tan claramente reconocible, tan importante, que debe conducir todas nuestras acciones. Pero no sólo nuestra felicidad individual, sino que aseguramos la felicidad de todos
  • Hechos / “Verdad” / Datos / “Realidad”: podríamos enredarnos con Epistemología, pero al fin de al cabo, si no compartimos una ilusión común, no podemos trabajar juntos
  • Debate / Ciencia: para mí ambos son lo mismo. La ciencia necesita debate, y no hay debate sin ciencia. Pero esa es la única forma de coordinar y avanzar
  • Igualdad / Compartir: ¿No te lo dijeron cuando eras niño? “comparte”. ¿Cuándo dejamos de pensar que era una buena idea? ¿Cuándo “el otro” se convirtió en alguien por quien preocuparse o incluso a quien temer? ¿Cuándo nos daremos cuenta de que no hay “otro”, que todos somos “nosotros”?

En la parte inferior, dentro de un “bocadillo”, escribí:
Gracias Obama, pero no fue suficiente
# MichelleForPresident2020
Porque si vamos a permanecer en una democracia representativa, Michelle Obama podría ser una gran presidente.

He añadido mi firma, y para la fecha escribí:

El día en que Estados Unidos despertó a la realidad: 9 de noviembre de 2016

Obsérvese cómo en la imagen escribí todo eso en MAYÚSCULAS para reflejar la práctica común en internet de usar todas mayúsculas transmitir un grito. Un grito porque esta elección ha sido más sobre gritar que sobre el razonar. Y porque quiero gritar, gritar de otra manera: llegar al mundo, difundir el mensaje. Finalmente un grito como instinto primitivo. Un grito porque me duele, porque estoy enojado, porque tengo que gritar.

Eso es, en pocas palabras, lo que significa, lo que quería decir.
Buena suerte y buenas noches.

Hagamos como si esto no hubiese ocurrido

Caminando hacia mi oficina londinense en Shoreditch
para reunirme con el inversor suizo y su traje impecable,
dejando atrás el paso rápido con café en la mano de los banqueros de la City,
me he dado cuenta de la ausencia de la que nadie parece haberse percatado
¿A dónde fue?
Su saco de dormir y almohada siguen todavía en la acera
colocadas en la esquina tan molestas como siempre
Pero no está
Me pregunto y me preocupo
su frágil cuerpo, casi tan ausente como su mirada perdida
sin nadie que devolverla,
había sido un compañero constante y silenciosa de mi paseo diario
Nunca hablamos, pero habíamos conectado
Necesitaba ayuda que yo le ofrecí
pero también era anhelo de un contacto que yo acepté
con mis ojos y mi sonrisa
Se alimentaba de eso con hambre desesperada
pero me temo que mantenían su cuerpo con vida

Lo busco
¿Finalmente logró reunir suficientes migajas en forma de monedas
para entrar en el nuevo templo de la abundancia exclusiva
y ser capaz de adquirir un artículo comestible con el que continuar un día más?
¿O se ha dsvanecido, desaparecido, y ha sido retirado fuera de nuestra vista y nuestro camino?
En ese caso, ellos no lo sacan de mi vida, de mi corazón,
donde todos vivís, lejos de mí

Como mi mirada, todavía buscando, doblando la esquina
con la esperanza de que él estuviese ensuciando la pared con su orina,
Veo la última ironía sociales:
dentro de la galería de arte Bloomberg Space
un letrero de neón
que alguien definitivamente ha puesto para mí hoy
que dice:
“Hagamos como si esto no hubiese ocurrido”
(“Let’s pretend none of this ever happened”)

El poeta romántico en mí se detiene
no más palabras, no más pensamientos,
la ironía en su insulto ha hablado, en términos obvios, a nadie

Pero no puedo
NO PUEDO
dejarlo pasar
y enfurecido con ira e incredulidad
Sigo
convencido como siempre
en subvertir el sistema
para penetrar en él, entrar ilegalmente en él, y exprimirlo
para así tener las sucias herramientas que utiliza el sistema para convertir nuestra alienación en arma contra nosotros mismos
Y luego llegará el día cuando nos vemaos el uno al otro como uno, y el mundo estará lleno de “nosotros”,
ya no habrá más “ellos”,
y luego me iré
pues mi trabajo habrá culminado

Te veo
Abre los ojos

35000 decisiones al día
Éste es la clave
No me escondo

Hola Sr. banquero
aquí está mi alma
deme las herramientas
para destruir su mundo
y liberaros a todos

Me he enfrentado a un terrorista en un tren alemán

Ayer, después de pasar el día en una feria en Düsseldorf, de camino en tren hasta el hotel en Mülheim, me detuve en la ciudad de Duisburg, porque había oído que estaban preparando un mercado de Navidad. El mercado de hecho se estaba montando, pero todavía estaba cerrado, así que decidí volver a la estación. Para evitar la lluvia tomé el tranvía 901 en König-Heinrich Platz.

Desde la ventana vi a tres niños (de unos 12 a 13 años de edad, supongo) vistiendo el chandal de su colegio, riendo y corriendo hacia el tranvía. No parecían particularmente irrespetuosos ni nada, pero un hombre que estaba de pie en la plataforma (alto, pálido y germánico, alrededor de 40 años), aparentemente no estaba de acuerdo porque los chicos no cedieron el paso a una mujer al subir al tranvía. Algunos de nosotros apreciamos los modales anticuados más que otros, pero no es un crimen, en ninguna parte del mundo, no dejar subir a una mujer a un tren por delante de ti … especialmente cuando eres un pre-adolescente o adolescente, con lo absortos que por lo general van por el mundo.

Así que este hombre comenzó a gritar a los niños. Vi que de los tres chicos (dos blancos y rubios, el otro de aspecto árabe), él sólo gritaba al que parecía. Mi alemán no es demasiado bueno, pillé palabras como “schwein” (cerdo), “mohr” (árabe, usado como peyorativo de “musulmán”), “Paris“, “terrorist” … no se necesita un doctorado en idiomas germánicos para entender lo que estaba pasando allí: una persona, obviamente, mentalmente inestable, dirigiendo la furia xenófoba al “objetivo” equivocado.

Si mi alemán hubiera sido mejor, yo habría dicho a esta persona que mientras yo defiendo la libertad de expresión, esa no es forma de tratar a un niño. O a cualquier otra persona, ya puestos. Como no podía comunicarme en su lenguaje, no dije nada, pero me mantuve alerta, temiendo que las cosas empeoraran. Y lo hicieron.

El hombre sostenía la puerta automática del tranvía, lo que impedía la puesta en marcha, mientras que sus gritos se hacían más y más fuertes, con un tono más agresivo, y su lenguaje corporal más amenazador.

Yo estaba en el otro extremo del tranvía, pero miré a mi alrededor y nadie hacía nada. El coche estaba lleno de gente, la mayoría de ellos parecían alemanes. Pero todos ellos actuaron como si eso no estuviese sucediendo. Algunos miraban alrededor de la plataforma, como si buscaran a la policía, o alguna “autoridad”.

He apreciado, disculpen mi burda generalización, que si bien los ingleses son a menudo “conformistas”, los alemanes son, con frecuencia, “obedientes”. Si la policía, o cualquier otra forma de autoridad formal, hubiera estado allí, las cosas habrían sido completamente diferentes. Pero a falta de autoridad, la brutalidad y la sumisión se apoderó de la situación. Siento sonar tan obvio, pero tengamos en cuenta los resultados peligrosos que mezclar la circunstancias “equivocadas”, la xenofobia, la ignorancia y la aceptación sin sentido pueden producir.

En este punto, al ver que nadie estaba haciendo nada para detener esta escalada de violencia, me levanté de mi asiento, crucé el vagón y me ubiqué entre el niño y el agresor. El hombre siguió sosteniendo la puerta y gritando al chico como si yo no estuviese allí. Todo el mundo se quedó quieto.

Entonces, tras unos cuatro minutos de este sin sentido, y después de hacer gestos obviamente amenazantes (“cortar la garganta”, “golpe con puño”, etc), el hombre, que todavía estaba en la plataforma, metió la mano en el vagón, agarró del uniforme al chico y tiró hacia él como para tratar de sacarlo del coche y tirarlo a la plataforma.

Esto es lo que yo llamo un “terrorista”. Alguien con la intención de infundir terror en los demás, sobre todo para demostrar un punto o imponer una ideología particular. Si encuentra que el uso de esta palabra no es apropiado, pregúntese sobre el terrorismo de Estado, o por el mal uso constante del término “terrorismo” por parte de los medios de comunicación (occidental u oriental) o de los políticos.

Esa fue la línea, hasta ahí podíamos llegar. Agarré la mano del hombre, la retorcí (creo que mi sensei de Aikido solía llamar a esto “sankyo” hace años), le di una patada en el pecho, y lo tiré a la plataforma.

Libre de la sugeción del hombre, las puertas se cerraron automáticamente y el tranvía partió. Nadie hizo o dijo nada. Nadie siquiera me miró. Ni siquiera el niño.

He sido testigo y he sufrido mi dosis de violencia a lo largo de los años, pero lo que más me sorprendió no fue un criminal demente, un “terrorista” atacando a una “víctima”. Lo que más me impresionó fue la pasividad atroz de todos en ese tren.
¿Qué nos ha pasado? ¿Cuándo nos convertimos en “corderos”? ¿Siempre hemos sido “corderos” (ya sea de “Dios”, de ”la cruzada”, o de “Bush”)?

¿Qué pasó con el idealismo, utopía, valores y creencias? ¿Cómo es que un agnóstico como yo tiene más “creencias” (o por lo menos está más dispuesto a actuar sobre ellas) que la gente que va a la iglesia y enarbola la bandera? ¿Qué es lo que creemos que tenemos que perder, que nos hace temer ayudar a los demás? ¿Cómo podemos ser tan ciegos en no ver que la inacción nos causará más daño que ponernos en peligro para defender nuestros valores y ética (no “moral”)?

Estamos tan llenos de nosotros mismos. Hablamos sin parar acerca de la grandeur de la civilización occidental moderna. Yo me considero un liberal humanista libre pensante, y estamos muy orgullosos de nuestro humanismo, nuestro liberalismo, la democracia, nuestra libertad, nuestros derechos … pero todo eso no son más que ideales que suenan bien, tergiversados y manipulados por los políticos, empresas y medios de comunicación.

¿Tiene John Gray razón cuando habla de “The Human Animal”, del “Homo rapiens”? Cuando miro a mi alrededor, eso es lo que veo.

Pero un monje Zen me dijo una vez bebiendo una taza de té verde en Japón: “somos lo que elegimos; no tanto lo que hacemos, o incluso por qué pensamos que lo elegimos“. Algunas teorías de tecnología de la información contemporánea, neurocientíficos conductuales, así como algunos filósofos metafísicos, estarían de acuerdo con eso, en una buena medida.

Así que elegí. Elegí ponerme de pie.

En la Cumbre Federal de IBM en Washington DC

El miércoles pasado participé en la Cumbre Federal de IBM en el edificio federal Ronald Reagan en Washington DC.

Negocios aparte, fue una reunión aterradora. Había sistemas de control de todo tipo. Desde el IRS a los aeropuertos, o para la seguridad nacional, las demostraciones que vi eran mucho más avanzadas y completas que cualquier cosa que hayas visto en una película. Gran Hermano a la enésima potencia. Ellos lo saben todo acerca de ti. En un segundo. O te vuelves paranoico en serio con la seguridad, el cifrado y la privacidad, o puedes olvidarte por completo de tu privacidad. Si elige esto último, al menos exige de que los que gobiernan (y que debería ser “nosotros, el pueblo”) expongan toda su información también, y que tengamos acceso a todas y cada una de su y nuestra información. ¿Quis custodiet ipsos custodes?.

Por lo menos disfruté de un fugaz segundo cuando vi la cara de sorpresa del general retirado Keith Alexander, ex Comandante del Comando Cibernético EE.UU. y Ex Director de la NSA, Jefe del Servicio Central de Seguridad cuando, en su camino a su discurso, precedido por dos atractivas jóvenes asistentes y un guardaespaldas corpulento, vieron las pegatinas “hacker” y “vuelve con una orden judicial – EFF” en mi portátil y los tatuajes en mi brazo derecho. No tuvimos tiempo de charlar, pero estoy seguro que puede buscar mi info online si quiere 😉

El evento también me ayudó a experimentar algo que ya sabía sobre pero no había experimentado antes: la despreciable modificación de la conducta de interacción basada en la percepción del estado derivado de los símbolos externos. Me explico: el evento se componía de charlas-discursos (separados en 5 pistas), la comida, y los “puestos” con carteles y pantallas que mostraban una serie de diferentes soluciones que IBM y sus socios, como mi empresa, ofrecen al gobierno de los EE. UU.

La mayoría de las empresas llevaron a un ejecutivo vestido con un traje a “trabajar la sala”, y un asistente para el “stand”. Para hacer la distinción bien clara, los organizadores dieron brillantes camisetas azules a los asistentes. Como yo era el único presente en mi empresa, me dieron una camiseta, y yo pensé que era una juguetona demostración de buen espíritu ponérmela por encima de mi camisa de vestir, así que me la puse. El segundo que me puse esa camiseta la actitud hacia mí de los que me rodeaban ¡cambió por completo!. Principalmente “gente de negocios”, “organizadores del evento”, y “funcionarios del gobierno”, pero curiosamente no por parte empleados de IBM en su mayor parte (supongo que reciben formación sobre cómo evitar esto).

De repente, se dirigían a mí de forma bastante poco amable, dado órdenes e instrucciones constantes, a menudo repetitivas como si no pudiera entenderlas al principio, y me pedían que me moviese, apartase del camino, o incluso simplemente me ignoraban. ¡Flipante! La misma gente con la que minutos antes hablaba de negocios conmigo, ahora se convirtieron en *holes (sin el glass*).

Fue una experiencia muy directa. No es que no supiera antes que las estructuras de poder y las jerarquías son perjudiciales y dañinas para las relaciones humanas igualitarias, justas y “decentes”, pero ¡vaya que me dieron un asiento de primera fila en esta ocasión! Así que, recordad, no importa lo que usas, lo que eres, o lo que el acrónimo de tu título o posición diga, se trabaja CON la gente. La gente no trabaja PARA ti. Vamos a deshacernos de la arrogancia y la actitud hipócrita, dominante, y abusante a la que la concentración del poder parece conducir. Abre los ojos, mira más allá de la apariencia, del traje, del delantal, del maquillaje, de la tarjeta de visita, y recuerda: lo que tienes delante es una persona real, no una “función” o un “activo”. Y si piensas que estás haciendo un favor a tu empresa, accionistas, o tu bolsillo creyendo que hay “inferiores” y tratándolos como basura, no puedes estar más equivocado. Saca tu cabeza de tu trasero, y cambia antes de que sea demasiado tarde. Ese tipo de actitud no debe quedar impune.

Otra de las lecciones que he aprendido en este viaje es la importancia de no facturar equipaje:

Recientemente fui nombrado miembro del Consejo Asesor Europeo para temas de nube de IBM, y la primera reunión se iba a celebrar al día siguiente en Niza (Francia), por la mañana. Para llegar a tiempo tuve que cambiar los vuelos en el último minuto. Mi maravillosa agente de viajes fue super rápida y eficaz, cambiando mis billetes mientras se anunciaba el cierre del embarque justo delante de mí. Busqué el supervisor, le expliqué que tenía una confirmación de billete electrónico y no levaba equipaje facturado y, presto, me permitió subir a bordo, por lo que llegué a tiempo para mi reunión.

Nota para mí mismo: no volar 7 horas con los ligamentos del tobillo rotos a menos que vuele en asiento que se hace cama plana de primera clase con una bolsa de hielo.

Look at the data, just look at it!

Carna botnet nos ofrece esta impresionante visualización de 24 horas del uso relativo de IPv4 observado empleando solicitudes de Ping ICMP.

¡Mira los datos, míralos! ¿No ves los patrones de sueño de la gente, patrones de uso de internet, hábitos de horarios de comida, diferencias culturales, influencias urbanas, desigualdades regionales…?

Technology in Phoenix, autopsy in Albuquerque

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4 vuelos y 40 horas más tarde (tras perderme Japan Week), estoy de vuelta en Nueva York, en la moderna y tecnológica terminal de Delta (C, no D) del aeropuerto de Laguardia, con sus  tablets y lectores de tarjetas en todas las mesas y barras de todos los bares y restaurantes. ¡Menuda diferencia con la terminal 4 de Delta de JKF! Menos mal que en mayo terminan de renovarla, porque está que se cae en pedazos.

Incluso los más rápidos viajes de negocios puede estar llena de anécdotas. Sin embargo esta vez no fueron todas divertidas o buenas.

El miércoles en Phoenix aprendí cómo la tecnología se ensambla y se entrega a través de un tour “back stage” muy interesante de una de los centros de integración más grandes de Avnet. Realmente te hace entender el proceso de entrega de tecnología mucho mejor.

Al día siguiente, en Albuquerque, recibí un tour muy diferente: probablemente el mayor y mejor equipado edificio médico forense del mundo, donde tuve el “privilegio” de ver las áreas restringidas como la sala de pruebas, la unidad de refrigeración llena de cadáveres (donde todos terminaremos, un día u otro), y una de las cosas más difíciles que he visto en mi vida (y he visto cosas muy muy duras): la autopsia de un bebé y un adulto.

El bebé, que parecía completamente como un muñeco hiper-realista, fácil de manejar con una sola mano por uno de los examinadores, sentado allí muerto, con los brazos caídos a los lados de los costados, mientras que su cráneo era abierto con una sierra mecánica. Su piel, de color amarillo pálido, en agudo contraste con su abundante pelo oscuro, hacía a sus pestañas y cejas más prominentes. Como si se aferraran a un último recurso de identidad ante una descomposición inevitable.

El adulto, con el tórax ya completamente abierto, exponiendo los pulmones, el corazón, y el resto de los órganos internos, piel separada como un libro.

Increíble lo que nos han hecho asimilar imágenes similares programas de televisión, videojuegos y películas con violencia gráfica extrema. Pero todavía es bastante duro. Como uno de los médicos forenses me dijo, muchos agentes de policía desmayado al ver eso.

Después de que tomé un taxi de vuelta al aeropuerto. Y el taxista me contó que su hermano acababa de cometer suicidio.

Probablemente piense en la muerte y la fragilidad de la vida con más frecuencia que la mayoría de la gente. Pero aún así, la sobredosis de estímulos extremos me dejó un poco entumecido durante un tiempo. Por suerte, la wifi gratis del aeropuerto me permitió concentrarme en una tarea muy deshumanizante: el trabajo.

En el aire, sobre Minneapolis Saint Paul, vi la nieve, cubriendo todo y por todas partes. Me recordó a la tundra siberiana. Me trajo recuerdos. Muchos recuerdos.

Ahora estoy terminando este pequeño post en el avión mientras se aproxima a Nueva York. Regreso a la vida. ¿Vuelvo a la realidad?