Ibiza, día 4

El último día nos sentimos un poco tristes sabiendo que teníamos que dejar un lugar tan maravilloso. Pero decidimos aprovechar al máximo.

En primer lugar, hicimos un viaje rápido a S’Aigua Blanca y Cala Llenya. Luego nos dirigimos de regreso a Portinatx.

Por desgracia, la mayoría de los barcos de alquiler operan sólo de mayo a octubre, lo que frustró mi plan de navegar alrededor de la isla. Pero, afortunadamente, la muy amable dueña de un supermercado local en Portinatx me dijo que podía tomar prestada su tabla de paddle en cualquier momento.

Desde que mi hija vio las fotos mias haciendo paddle-board en Tailandia, ha estado incansablemente pidiéndome probarlo. Así que le pregunté, y por supuesto, ¡ella estaba encantada!

Durante más de una hora estuvo sin para, como si llevara toda la vida haciendo paddle-board, arriba y abajo Cala S’Arenal Gros. Yo la seguía por la playa, con agua helada hasta mis rodillas (y una sonrisa que no se me iba), observándola, y dándole algunos consejos. Mientras tanto, mi hijo sacaba estupendas fotos con el objetivo de zoom de la DSLR.

Nos fuimos justo a tiempo para volver al ferry y llegamos a casa sabiendo que volveríamos a Ibiza pronto, y por mucho más tiempo.

Ahora toda la familia está de acuerdo en dos lugares favoritos del mundo: Nueva York e Ibiza. Espera a que los lleve a Tokio 😉

Ibiza, día 3

El 15 de abril fuimos a mi parte favorita de la isla, el suroeste, para visitar todas las pequeñas Calas que solía disfrutar de niño.

Primero Cala Bassa, donde recuerdo cada rincón, cada agujero con agua, cada micro-cueva … es básicamente la misma, incluyendo las lagartijas, con la adición de un club de playa de lujo y algunas tumbonas. ¡Qué alegría estar de vuelta!

Aunque la temperatura del aire era estupenda, la temperatura del agua era bastante fría (alrededor de 17º). Es por eso que “la temporada de baño” en Ibiza va de mayo/junio a octubre. Pero, al igual que cuando yo era niño, a mi hija no le importaba la temperatura y saltó al agua directa (en las fotos no sale por razones de privacidad de menores… pero créeme, su cara muestra tanto el shock de la baja temperatura como la Felicidad Cala Bassa™). La seguí… hasta las rodillas. Supongo que estoy envejeciendo.

Luego fuimos a la mágica e impresionantemente hermosa Cala Comte, famosa por la (posiblemente) más hermosa puesta de sol. ¡Gente de toda la isla vienen a esta playa para aplaudir a la puesta del sol cada tarde!

En vez del Sunset Ashram, decidimos ir al más exclusivo (pero subestimado) restaurante junto al mar S’Illa des Bosc. ¡Qué sorpresa!. Excepcionalmente buena cocina, buen servicio y entorno inmejorable. Quería que la comida durara para siempre (en ese momento decidí en secreto volver a ese lugar tanto como pudiera con mi familia en el futuro… o incluso vivir allí, aunque fuera unos meses al año).

Con energía renovada, nos fuimos a Cala Tarida, otra cala, esta vez mucho más grande y no tan increíble.

En el camino de vuelta al apartamento, nos detuvimos en un pequeño supermercado para comprar mandarinas. Mi esposa entró mientras yo esperaba en el coche mientras los niños dormían. Un par de minutos más tarde salió corriendo y gritó: “¡Jorge, tienes que entrar, es increíble, tienen todo tipo de delicias locales!”, Así que tomó mi lugar cuidando a los niños, y fui a seleccionar Flaó, Ensaimada , Orelletes y Sobrasada (junto con mandarinas y naranjas). ¡Panzita feliz!

Ibiza, día 2

El 14 de abril tomamos un desayuno temprano y salimos en coche, aunque la mejor manera de experimentar las múltiples pequeñas playas (o “calas”) de la isla es en bicicleta o moto, ya que así puedes acceder a algunas joyas costeras bastante inaccesibles.

Primero fuimos a Cala Xuclàr, donde los niños treparon como cabras por las rocas, y se maravillaron de las viejas estructuras de madera que los pescadores construyeron para resguardar sus barcos. No paraban de sacar fotografías del agua increíblemente transparente.

Más tarde fuimos a Cala Xarraca, una playa más arenosa, pero todavía pequeña; y luego hicimos una parada rápida en Cala Benirràs.

Comimos en la ciudad de Ibiza, justo en Plaça Constitució, y luego caminamos por Dalt Vila a través de la puerta de la muralla medieval todo el camino hasta la Catedral. Una caminata bastante empinada, pero vale la pena, ya que las calles de adoquines son realmente encantadoras.

Decidimos cenar en nuestro apartamento, e irnos a la cama temprano y para estar llenos de energía de nuevo al día siguiente.

Cuatro días en el paraíso (Ibiza), día 1

Después del primer concierto de mi hija, del 13 al 16 de abril tomamos unas vacaciones familiares y fuimos a la isla mediterránea de Ibiza.

Ibiza tiene un lugar muy especial en mi corazón. Cuando era niño, pasé muchos veranos disfrutando de “mi pequeña playa privada” en el paraíso, antes de que hubiera jet-setters, discotecas o grandes yates en la isla. Sólo había hippies y pescadores. Era el paraíso.

Así que decidí que ya era hora de llevar a mi esposa americana y mis dos hijos a la isla.

Fuimos, en dos horas y media en ferry desde Gandia, así que pudimos llevar mi coche y tanto equipaje como quisiéramos.

A nuestra llegada nos dirigimos directamente a Portinatx, en el extremo norte de la isla, donde habíamos alquilado un acogedor y tradicional apartamento de dos dormitorios frente a la playa.

Las vistas desde la terraza eran impresionantes, así que tras deshacer la maleta fuimos corriendo a la playa para disfrutar de la legendaria puesta de sol de Ibiza (aunque es incluso mejor experimentarla desde el lado oeste de la isla), con mi hija ysu gran sensibilidad para capturara las escenas con la cámara, mientras mi hijo se quedó en el apartamento “montando la red”. Luego, como casi todo estaba ya estaba cerrado, nos fuimos a un bar local a tomar una cena rápida y dormir temprano, ya que al día siguiente queríamos ir de playa en playa todo el día.

Una reunión en Chile y 5 días en Paraguay

El martes 28 de marzo tomé un buen vuelo desde Londres a Santiago de Chile. Agradable no por la constante turbulencia, que hizo que se sintiese como si estuviera volando en una batidora con alas, sino porque al poder ir completamente estirado, dormí casi todo el vuelo. El hecho de que la tripulación de cabina fuera inusualmente agradable también ayudó.

Después de una rápida reunión en Santiago de Chile, tomé otro vuelo, esta vez a Asunción (Paraguay), donde me quedé hasta el domingo 2 de abril.

Justo después del aterrizaje fui recogido por mi distribuidor y amigo, que me llevó a sus oficinas para tener una larga reunión preparando la presentación de las 8:00h de la mañana siguiente a un cliente. Lo que significaba poco descanso.

Durante las cuatro noches siguientes, me alojé en el nuevo y agradable Hotel Esplendor Wyndham Grand. El buffet de desayuno dejaba bastante que desear, pero la piscina en la azotea (que tenía un DJ y bar por la noche) estaba muy bien.

El hotel, junto con muchos otros hoteles de lujo en Asunción, estaba completamente lleno debido a la Reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo.

El viaje de negocios iba como era de esperar, reuniéndome con funcionarios de alto nivel como el Ministro de Comercio, el Ministro de Salud, el Ministro de Ciencia, el Presidente de la Seguridad Social y el Director del Instituto Nacional del Cáncer. Incluso la fiesta en la mansión de mi distribuidor fue estupenda, con la mejor parrilla de carne que he probado (por segunda vez).

Pero el martes 28 de marzo ocurrió algo que provocó una tormenta política. Como lo describe The Guardian:

El martes, la policía antidisturbios y las tropas de élite sellaron el pequeño Congreso del país sudamericano. En el interior, los legisladores intercambiaron puñetazos e insultos feroces, y – después de que el presidente de la cámara retrasara un voto hasta el jueves – un senador pro-Cartes se apoderó de un micrófono, se proclamó presidente del Senado, y aprobó los cambios con un voto a mano alzada.

Paraguay, al igual que muchos otros países, tiene una colección de “presidentes únicos” en su historia (algo que ahora en los Estados Unidos conocen muy bien), desde dictadores como Alfredo Stroessner hasta un obispo católico que se convirtió en presidente y estuvo involucrado en un gran escándalo cuando se descubrió que en secreto había tenido muchos hijos con mujeres diferentes, y que constantemente lanzaba fiestas en su yate, muy concurridas por modelos extranjeras.

Así que los temores de una posible dictadura, después del fiasco en el Senado, no parecían demasiado extremos, sin importar lo que pienses del actual Presidente. Lo que fue extremo fue la reacción de algunos alborotadores, quienes incendiaron el Congreso paraguayo el viernes por la noche, 31 de marzo.

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Uno de los manifestantes fue asesinado a tiros por la policía:

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En una coincidencia irónica, el “Superviaducto” (autopista elevada de tres niveles) fue inaugurado esa misma noche. Y vi, desde la ventana de mi hotel, los fuegos artificiales que celebraban la nueva inversión en infraestructura, así como el humo que salía del Congreso.

Aunque mis fuentes en Seguridad Nacional (no hace mucho tiempo me habría parecido imposible decir algo así) me aseguraron que todo iba a estar bien, no quería averiguar por mí mismo si las cosas iban a dar un giro violento, si una ley marcial restringiría la libre circulación, o si una turba asaltaba el hotel para dar a los banqueros allí reunidos “su merecido”. Así que decidí salir hacia el aeropuerto 16 horas antes de que mi vuelo partiese. Más vale prevenir que curar.

Ya que era tan temprano, una vez en el aeropuerto tuve que usar mis poderes de persuasión para tener acceso a la zona restringida segura pasado control de pasaportes. Pero mi distribuidor paraguayo insistió en reunirse conmigo para tener una conversación final y me invitó a cenar, así que tuve que pasar por inmigración y aduana de nuevo (y otra vez a mi regreso).

Pocas horas después, el Ministro del Interior fue depuesto y el agente de policía que disparó al alborotador fue arrestado.

Esa rápida acción de defender el imperio de la ley y la voz unida de todos los partidos políticos pidiendo paz y tranquilidad, hicieron que todo vuelva a la normalidad muy rápidamente.

Realmente espero que el hermoso país de Paraguay y su encantadora gente pueda disfrutar de un período muy largo de paz, democracia y prosperidad.
Pero eso no fue el final de mi viaje. Después de las interminables 16 horas que pasaron, y un vuelo de 2 horas a Buenos Aires, tuve una escala de 7 horas, seguida de un vuelo transatlántico nocturno de 13 horas a Londres.

La verdad sea dicha, la sala VIP Admirals Club en el aeropuerto EZE hizo la escala soportable, ya que pude darme una ducha, comer (muy decentemente para una sala de aeropuerto), leer el periódico, conectarme a Internet, y trabajar con mi portátil.

¿Quién dice que la vida de un CEO internacional es aburrida (o cómoda)? 😀

Hong Kong día 2

Después de desayunar en la cubierta, con vistas al impresionnate perfil urbano de Hong Kong, con nubes peinando los rascacielos, desembarcamos una última vez desde nuestro crucero, y cogimos un taxi a la estación de tren Airport Express Kowloon para facturar (incluyendo equipaje) para nuestro vuelo de medianoche, y dejar el equipaje de mano en una taquilla. Una manera muy organizada y civilizada de viajar.

Luego tomamos un taxi hasta la terminal del ferry, y el Star Ferry para cruzar al otro lado (Isla de Hong Kong) para visitar diferentes áreas de Hong Kong via bus:

  • Muelle 7
  • Plaza Golden Bauhinia
  • Centro de Convenciones y Exposiciones de HK
  • Refugio de Tornados
  • Sogo
  • Wan Chai
  • La cumbre (subiendo en tranvía de cable, y la Sky Terrace 428)
  • Soho y Lan Kwai Fong, donde dimos un paseo y comimos
  • Templo Man Mo

Mientras la tarde se convertía en noche, tomamos el Star Ferry de regreso a Kowloon Tsim Sha Tsui, y caminamos a través de Heritage 1881 al hotel The Peninsula.

Para ir al aeropuerto cogimos uno de los autobuses de transporte gratuito que nos llevó desde el hotel a la estación de Kowloon donde abordamos el tren Airport Express, llegando al aeropuerto en pocos minutos.

Para nuestra última cena en Asia, escogimos Tasty Congee & Noodle Wantun Shop, donde tomamos un festín:

  • Congee con bolas de pescado fresco
  • Masa frita china
  • Arroz glutinoso al vapor envuelto en hoja con cerdo y vieiras
  • Hojas de soja rellenas de gamba
  • Pera al vapor con sopa de almendra china
  • Bollo al vapor relleno de yema de huevo dulce
  • y para beber: taro pearl, y melón de invierno con miel y coco

En el vuelo de vuelta a Londres dormí 7 horas, trabajé con el portátil, vi un episodio de Planet Earth II de la BBC, y varios episodios de The Big Bang Theory temporada 10.

Gracias por el regalo, mi amor. Un viaje inolvidable que tendremos que repetir con los niños 🙂

Hong Kong Día 1

El 19 de marzo marcó el último puerto en nuestro viaje.

Llegamos a las 16:00h, pero tuvimos que esperar hasta las 17:00h para desembarcar porque las autoridades de inmigración requerían que todos los pasajeros pasaran por una comprobación cara a cara, y faltaba una pareja (la encontraron una hora más tarde).

Atracamos en Harbour City Ocean Terminal en Kowloon, así que tan pronto como desembarcamos, caminamos a través del gigantesco centro comercial, y luego por las calles de Hong Kong en el lado de Kowloon.

La fortaleza económica de China es claramente visible en Hong Kong: desde el interminable desfile de coches de lujo, hasta las tiendas de marcas de lujo de varios pisos, pasando por un bosque de nuevos rascacielos construidos simultáneamente, algunos chinos están disfrutando de sus nuevas riquezas … y lo que más les gusta es mostrarlo.

Compramos recuerdos en Pan-Am Pearl en 9 Lock Road, donde las tripulaciones de aerolíneas compran regularmente sus regalos (el ya desaparecido Pan-Am incluso les encargaba collares de perlas para sus asistentes de vuelo, por ello el nombre), entramos en el Hotel Mira donde Edward Snowden hizo historia, fuimos al Mercado de Nocturno del Templo y caminamos de regreso a través del parque hasta el barco, a tiempo de ver el espectáculo de luces nocturnas desde la cubierta del barco (ocurre diariamente de 20:00 a 20:13h). Por desgracia, había una niebla tan densa que sólo pudimos adivinar lo increíble que el espectáculo debe ser en un día claro.

Después del espectáculo de luces, y dejando los regalos que acabamos de comprar en nuestro camarote, dejamos el barco de nuevo, para ir a cenar: tomamos unos dumplings hervidos en Cheung Hing Kee Pan Fried Buns (Guía Michelin 2016), y una cena completa en Chee Kei (fideos wonton y congee de cangrejo), después de lo cual dimos un bonito paseo de regreso al barco para nuestra última noche a bordo (atracado en Hong Kong).

Sanya

El sábado 18 de marzo, el crucero se acercaba a su fin cuando navegamos hacia China.

Antes de desembarcar, nos dieron un tour de las galeras (las cocinas del barco). Siempre es fascinante ver la extremadamente eficiente máquina que es la galera de un gran crucero, que tiene que preparar y servir (a tiempo y a la temperatura correcta) miles de platos cada día.

Al desembarcar, un conductor fue enviado a recogernos y llevarnos a nuestro destino, conduciendo a través de Sanya:

Llaman a Sanya “el Hawai de China”. Salvando las distancias, veo porqué: clima cálido y orientado al turismo. Pero teníamos una misión: la inspección del más reciente resort de Editions, diseñado por Ian Schrager.

A pesar de que era un sábado, un representante de ventas muy agradable nos guió a través de la masiva e impresionante propiedad, dándonos todo tipo de detalles y contándonos cosas como el hecho de que a los drones no se les permite volar sobre el complejo después de un incidente reciente donde un muy famosa huésped vio un dron volando y se quejó, o la época en que los funcionarios corruptos del gobierno chino eran el cliente número uno de todos los hoteles de lujo de la zona, hasta que el Primer Ministro Li Keqiang tomó una línea dura contra corrupción y puso fin a la práctica.

Nos lo pasamos de maravilla hablando con él, tanto que rechazamos una invitación para un masaje, a fin de poder pasar más tiempo hablando con él durante la comida a la que nos invitó en el Jade Egret.

De regreso al barco, Sanya nos recordó el poder económico de China: construcción por todas partes, coches de lujo, e infraestructura monumental que ya están ampliando.

También documenté buques de guerra como los que China supuestamente está usando para hundir y acosar a los barcos pesqueros vietnamitas e ilegalmente ocupar islas vietnamitas (y otras) en el Mar del Sur (que ellos llaman el Mar del Sur de China), mientras la comunidad internacional sigue manteniéndose mayoritariamente en silencio. Como Rusia con Crimea. O los EE. UU. con los asesinatos sin investigar con drones y el espionaje masivo a comunicaciones nacionales e internacionales.

Tenemos que tomar una postura, alzarnos, estar unidos y detener a los agresores internacionales de sus pretensiones criminales imperialistas.

Chan May

El viernes 17 de marzo llegamos al puerto de Chan May, donde nos recogieron un conductor y un guía que nos llevaron a Hoi An, pasando por Da Nang, los hangares de la Fuerza Aérea Americana de la “Segunda Guerra de Indochina” (“Guerra de Vietnam “, o “Guerra Americana”), puente del dragón, montaña de mármol, playa de China, y montaña del mono.

Mientras que Da Nang parece ser mejor conocido (y más cerca del puerto de Chan May), decidimos tomar un paseo en bicicleta alrededor de Cam Thanh (pequeño pueblo suburbio de Hoi An), a través de Hai Ba Trung, junto a los arrozales y la tumba japonesa, hasta las palmeras de coco de agua, para montar en sus tradicionales botes redondos:

Los botes redondos, hechos de bambú y fibra de coco de agua, son maniobrados por una sola pala en un movimiento que se asemeja al de un gondolero.

Navegando por la densa selva de las palmeras de coco de agua se puede ver cómo la guerra debe haber sido el infierno, con la muerte en cada esquina.

Hoi An se ha convertido claramente en una atracción turística, ya que es una de las pocas áreas tradicionales que no fueron completamente destruidas por la guerra (y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), pero todavía se pueden ver partes genuinas de la vida cotidiana cuando te aventuras un poco, como hicimos con nuestras bicicletas: un gallo saltando en una casa de madera elevada, un profesor tomando una siesta en una hamaca colocada entre los pilares de la entrada de la escuela, o un búfalo de agua lentamente saliendo del arrozal.

Una vez dentro de la ciudad antigua de Hoi An (por cuyo acceso hay que pagar una pequeña cuota de entrada, para ayudar con su preservación), aparcamos nuestras bicicletas, y caminamos: los puentes japonés y Hoi sobre el río Thu Bon, la Asamblea Cantonesa, y la antigua casa Phung Hung

Templo Quan Cong

Comimos en el restaurante Morning Glory

Y fuimos de compras (asombrosos productos de seda hechos a mano) en Thang Loi

En nuestro regreso a Chan May Port, nos detuvimos en el Four Seasons Hoi An para una inspección rápida de la sofisticada propiedad:

Y le pedí al conductor que parara un minuto en la playa de Da Nang para poder tomar algunas fotos.

De vuelta a bordo del crucero, vimos la película “Mr. Nobody”. Ambiciosa e interesante pero falla en demasiadas áreas. Ojalá hubiera sido dirigida por Wong Kar Wai, cuya influencia es clara. Sin embargo, un extraño parecido entre la vida y experiencias del personaje principal y las mías me dejó teniendo pesadillas toda la noche.

Día de navegación

El jueves 16 de marzo, fue un día de navegación. Pasé la mayor parte del día trabajando (benditos sean los portátiles y la conexión vía satélite a Internet), leyendo (Scientific American, The Economist, The London Review of Books, etc) y descansando, tratando de deshacerme de la fiebre que contraje en Saigón. ¡Debí haber estado realmente enfermo cuando ni siquiera tuve ganas de sacar una sola foto!

Pero también asistimos a una demostración de cocina (con nitrógeno líquido) por parte del Chef Invitado Steven Chou, y un par de conferencias, una de Tim Wade sobre “Chan May y Sanya” y otra por la Prof. Judith Fordham (abogada criminalista australiana y experta en Ciencia Forense) titulada “El CSI real: La verdad es más extraña que la ficción”.

Por la noche vimos “Snowden” de Martin Scorsese. Otra excelente película, junto con el documental de Laura Poitras, sobre uno de mis héroes.