Ko Samui

El viernes, 10 de marzo, llegamos a Ko Samui, Tailandia.
Después de tomar una lancha de desembarco, un chofer nos recogió a mi esposa y a mí y nos llevó al resort Belmond Napasai.

Nos lo pasamos bomba inspeccionando esa propiedad, y disfrutamos un montón en aquella playa tan maravillosa: kayak, buceo, paddle board, natación, increíble cocina local …

De regreso a bordo, asistimos a una conferencia de Denise Heywood sobre la historia de Camboya, sus bailes tradicionales y Angkor Wat.

Después de la conferencia, mi esposa organizó un cóctel, donde conocimos y hablamos con gente muy interesante.

Día navegando

Día en el mar (jueves 9 de marzo):

El Crystal Symphony es un crucero de 781 pies (238 m) de largo por 100 pies (30 metros) de ancho que pesa más de 51.000 toneladas, navega a 20 nudos, y tiene una capacidad de 922 pasajeros, con una proporción de personal por pasajero de 0,59 (545 de tripulación, de 45 países diferentes).

En este crucero en particular, había pasajeros de 49 nacionalidades diferentes, pero la gran mayoría de ellos (más de 600) eran de los EE. UU.

Esa primera mañana en el mar dormimos tan bien (y largo) que nos perdimos el desayuno, ¡y estuvimos literalmente a dos minutos de perdernos la comida! La peor parte es que nos perdimos las dos conferencias a las que más nos apetecía asistir (una impartida por una criminóloga, la otra por una experta en arte del sudeste asiático).

Por la tarde trabajamos con nuestros ordenadores portátiles desde el Palm Court, tomando té, scones y fresas con nata. ¡Una manera ciertamente civilizada de trabajar!

Después de eso volvimos al camarote para cambiarnos para la recepción del capitán, y luego la cena. De todo el lujo y las características agradables a bordo, una cosa que estuvo constantemente excelente en este crucero fue la comida. ¡Exquisita!

Por la noche, de regreso en el camarote, vimos una gran película que realmente recomiendo: “The Reluctant Fundamentalist” de la colección de DVD de la Biblioteca.

Singapur día 4

El miércoles 8 de marzo, después de desayunar a bordo, nos aventuramos por Singapur una última tarde. Teníamos dos cosas en nuestra lista:
Los Jardines Botánicos de Singapur (SGB)

Fundados en 1859, SGB es un Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y los principales jardines botánicos del mundo (con más de 4 millones de visitantes cada año). Sólo tuvimos tiempo para visitar el Jardín Nacional de Orquídeas (con 1000 especies y 2000 híbridos, la mayor exhibición de orquídeas del mundo), que es la única parte del SBG que cobra una pequeña entrada, pero los Jardines Botánicos tienen muchas áreas interesantes para disfrutar, como la selva tropical, los lagos ecológicos, hierbas y especias, buganvillas…

Los SBG fueron responsables de la introducción de Hevea brasiliensis (Caucho Pará) en el Este, transformando así la economía de la región, e incluso influyendo en eventos históricos como la Segunda Guerra Mundial. También introdujeron en los años 20 nuevas técnicas para criar las orquídeas, lo que condujo a una nueva industria.

Después de SBG fuimos a una “inspección” del hotel Shangri-La.

Después de ese copioso almuerzo, junto al super amigable responsable de ventas del hotel, abordamos el Crystal Symphony en la terminal de cruceros de Harbour Front, dejando en Singapur muchas cosas por ver y hacer, como la Isla Sentosa, la Bienal en el Museo de Arte de Singapur, Clarke Quay …

Pero la diversión solo estaba que empezando. Esa noche cenamos en el restaurante Silk Road (anteriormente conocido como Nobu en el Mar), cuyo chef ejecutivo no es otro que el famoso chef japonés Nobuyuki “Nobu” Matsuhisa, donde el chef de sushi Toshiaki-san nos deleitó con una impecable cena japonesa de 7 platos.

De nuevo en el camarote vimos “Tinker Tailor Soldier Spy”, que tomamos prestado de la colección de DVD de la Biblioteca (que también tenía más de 2000 libros).

Singapur día 3

El martes, 7 de marzo por la mañana, después del desayuno, salimos del hotel. Pero antes de abordar el crucero, dejamos el equipaje con el Conserje del hotel, y cruzamos el puente para visitar la National Gallery Singapore, que es el único museo principal en Singapur que aún no había visitado, ya que fue Inaugurado en 2015.

Tiene una interesante colección de arte asiático, con artistas de finales del siglo XIX como Raden Saleh, hasta el siglo XX como Liu Kang, Nguyen Gia Tri, y contemporáneos como Tang Da Wu o Montien Boonma (cuyo “El Placer del Ser, Morir y Comer” estaba siendo restaurado, y quedaba mejor tras el cristal temporal que cuando se creó originalmente en 1993, y fue reconstruido en 2015).

Después de una tarde llena de arte, abordamos nuestro crucero, Crystal Symphony: Check-in, deshacer las maletas, tomar un rápido y delicioso almuerzo, y de nuevo salir para pasar la noche por la ciudad. Esta vez decidimos tomar el icónico cocktail Sling (el mío virgen, gracias) en el Hotel Raffles, probablemente el único lugar de Singapur donde puedes tirar las cáscaras de cacahuete al suelo. La tradición es la tradición.

Para terminar otro día maravilloso, cenamos en el lugarrestaurante especializado en dim sum con estrella Michelín TimHoWan .

Singapur día 2

El lunes 6 de marzo comenzamos el día con un maravilloso buffet de desayuno y luego procedimos a recorrer el hotel Fullerton:

Después de eso, fuimos a la ciudad para visitar Chinatown, el Templo de la Reliquia de los Dientes de Buda, y tomamos un almuerzo asombroso en el centro de “comida callejera” Lau Pa Sat:

Por la tarde fuimos a los “Jardines en la Bahía”, visitando la “Cúpula de las Flores”, el “Bosque de las Nube”, y salimos justo a tiempo para ver el hipnotizante espectáculo de luz y música (con energía solar) de los “Super Árboles”:

Para terminar un día mágico, nos fuimos al bar Cé La Vie en la azotea (56º piso en el Hotel Marina Sands by the Bay) para tomar un cóctel y disfrutar de las vistas:

Y justo cuando estaban cerrando las puertas, nos las arreglamos para conseguir mesa y cenar (los increíbles dumplings de 21-pliegues) en Din Tai Fung.

Singapur día 1

El domingo, 5 de marzo, volamos de Londres al aeropuerto de Changi, en Singapur. Volar a Asia desde Londres es mucho más fácil y más corto que desde Nueva York. ¡Supongo que vivir en Londres tenía que tener alguna ventaja sobre nuestra querida NYC!

Cuando llegamos nos dieron el tratamiento VIP en el icónico, y absolutamente perfectamente situado, hotel Fullerton: nos recibió una encantadora señorita (empleando nuestro nuestro nombre nada más abrir la puerta del taxi) que nos llevó directamente a nuestra habitación, ¡sin necesidad de pasar por recepción o rellenar papeleo! En la habitación, había una carta manuscrita (¿aún hay gente que hace eso?) de bienvenida del director general del hotel, un plato de fruta y una botella de vino. Bonito.

Aunque estábamos cansados ​​del largo vuelo y ya era casi de noche, dejamos nuestro equipaje en la habitación, tomamos un aperitivo gourmet en el club ejecutivo, y fuimos a dar un paseo por la bahía.

Ya que era domingo, el paseo marítimo de la bahía de Marina estaba ocupado, ya que todo el mundo quería ver el espectáculo diario de luz. Pero también había algunas actividades para niños (como el parque arte-zoológico inflable), así que el ambiente era sin duda muy “familiar”.

Después de la caminata y espectáculo de luz, nos fuimos a Makansutra Gluttons Bay para que mi mujer probase algunos de los famosos puestos callejeros de comida de los que no he podido dejar de hablar desde mi primer viaje a Singapur. Pero como aún no habíamos cambiado moneda de Singapur, nuestras opciones se limitaron al único vendedor que aceptó pago con tarjeta de crédito.

Impresionante crucero por el Sudeste Asiático

Durante un par de semanas en marzo, he estado viajando por el sudeste asiático.

Mi maravillosa esposa, como regalo de cumpleaños, me invitó a navegar con ella en el Crystal Symphony a: Singapur; Koh Samui, Bangkok / Laem Chabang (Tailandia), Sihanoukville (Camboya), Ho Chi Minh City, Chan May (Vietnam), Sanya, Hong Kong (China).

En una serie de próximos blog posts haré una revisión rápida de actividades, lugares y fotografías.

Evitando intrusión gubernamental en mi reciente viaje a EE. UU.

Del 18 al 23 de febrero viajé a Orlando, Florida (EE. UU.) por la feria HIMSS. Por mucho que he disfrutado de la magia de los parques de Orlando en el pasado, este ha sido un viaje exclusivamente de negocios. Soy un ciudadano de la UE (España) que vive en el Reino Unido, y tomé un vuelo directo de Londres a Orlando. Recientemente he renovado mi pasaporte y la ESTA, por lo que debería ser capaz de entrar en los EE. UU. sin problema, ¿verdad?. Ese ha sido el caso docenas de veces en el pasado. Pero el presente es diferente.

Cuando solicité la renovación de mi ESTA, noté un nuevo campo en el formulario de solicitud: medios sociales. Era un campo opcional, y obviamente, consistente con mi feroz creencia y defensa de la privacidad, me negué a divulgar tal información. Pero tomé nota: la intrusión del gobierno va en aumento, y en la era de Trump, sólo puede empeorar.

Esto ha sido un reto durante años (registro en la frontera, disputa sobre la revelación de contraseña forzada…), pero la atmósfera se ha vuelto completamente tóxica en las últimas semanas. Además de la infame “prohibición de viajar”, unos días antes de mi partida, las siguientes noticias apuntaban a un aumento en este abuso del gobierno:

Así que, siguiendo un consejo que leí online (HCómo cruzar legalmente una frontera estadounidense (u otra) sin entregar datos y contraseñas) decidí ir a lo seguro:

  • A pesar de que mi portátil está cifrado (al igual que mis copias de seguridad), por primera vez en años, viajé sin portátil. Si bien fue una experiencia bastante liberadora, también hizo que mi trabajo fuera mucho más difícil y menos productivo.
  • Llevé un “teléfono desechable”, completamente borrado, restablecido a los valores predeterminados de fábrica, y con una tarjeta SIM vacía. El plan era comprar un nuevo teléfono una vez que pasase por la frontera (lo que hice), y reinstalar todas mis aplicaciones y tener acceso a todos mis servicios habituales. Pero tenía que llevar esa SIM conmigo porque mis clientes y proveedores contaban con poder contactarme a través de ese número.

Incluso después de todas esas precauciones, y con “nada que perder“, estaba decidido a no dar mi PIN de la SIM aunque me lo solicitase. Incluso si significaba la denegación de entrada, deportación o detención. ¿Por qué? Porque realmente hay algo que perder: mi privacidad, tu privacidad. Como ciudadanos (incluso los visitantes) e individuos, nos debemos a nosotros mismos y a nuestros conciudadanos y visitantes trazar una línea, una línea con la que la mayoría de nosotros estamos de acuerdo (y está expresada en la Constitución y la práctica común), y defenderla por encima y más allá de nuestras circunstancias personales.

Cuando se trata de “valores”, no acepto un enfoque simplista utilitarista e individualista. Somos una sociedad, formamos y somos formados por la cultura, y debemos intentar avanzar una civilización. Nuestra sociedad, cultura y civilización. Nuestras creencias.

¿Quienes somos “nosotros”? ¿Qué es “nuestro”? Me identifico con los pensadores libres, la ciencia, la libertad, la justicia, la igualdad … y son valores compartidos por la mayoría de la gente en el mundo. Los Estados Unidos los han convertido en “palabras bandera”, y los han exhibido con orgullo en todas partes, desde himnos hasta carteles, desde banderas hasta excusas para invadir países y matar a personas sin siquiera un juicio. Dicen que están dispuestos a morir por ellos, y definitivamente han matado por ellos…

Entonces, ¿qué pasó en la frontera?

El agente del DHS me hizo las preguntas habituales, y legítimas, (duración de la estancia, motivo de la visita, etc.), y luego me dijo: Déjame ver tu portátil.

Era el momento que tanto temía y esperaba. Le respondí: Lo dejé en casa, para que no pudieras ponerle las manos encima.

Su respuesta fue una indicación de que mis precauciones se están generalizando: Y has borrado tu teléfono a los valores predeterminados de fábrica, ¿verdad?

Con una sonrisa en mi cara que podía (pero no quería) disimular, le respondí: Por supuesto.

Con una inclinación de cabeza silenciosa, me dejó pasar.

En la feria me recordaron cómo llegamos a ese punto. Para los que no lo saben, trabajo en la industria de la informática de la salud. La asistencia sanitaria en los Estados Unidos es un ejemplo extremo del daño que puede causar el capitalismo salvaje y la falta de supervisión gubernamental para proteger a los necesitados. Los signos reveladores estaban en todas partes: ejecutivos extremadamente ricos, cabilderos y políticos que daban discursos en el escenario sobre “asistencia sanitaria”, mientras que su país tiene un historial vergonzoso de resultados de salud frente al gasto; falta de diversidad (por ejemplo, en un “desayuno de negocios” con más de 200 asistentes, las únicas personas de color en la sala eran los que sirven la comida); un enfoque absoluto en los beneficios a corto plazo y legalismos, y una ausencia espantosa de foco en los beneficios reales de salud…

Siempre he creído que la tecnología adecuada en manos de las personas enfocadas en hacer el bien, puede cambiar el mundo. Pero debo admitir que subestimé las colosales fuerzas reaccionarias de los miopes grupos de interés económico.

La lucha continúa.

Lecciones del UBS Forum 2017

Ayer Giles y Magda me invitaron a asistir al evento anual ‘UBS Forum’ en el precioso Hotel Rosewood, uno de esos hoteles en un palacio renovado en el corazón de Londres, con perro residente.

El Foro UBS se celebra en las principales ciudades financieras de Europa, bajo el lema “opiniones más nítidas – decisiones más inteligentes”, en las que especialistas de UBS y expertos externos aportan ideas sobre temas clave. En esta ocasión participaron:

  • Jamie Broderick, Director Ejecutivo de UBS Wealth Management UK; y David Rowe, Director General de UBS Wealth Management: “Perspectivas económicas mundiales y británicas para 2017 y más allá”
  • Paul Donovan, Economista Jefe Global, UBS Wealth Management; y Caroline Simmons, subdirectora de la Oficina de Inversiones, Reino Unido, UBS Wealth Management: “Donde se encuentran las oportunidades de inversión en 2017 y más allá”
  • Paul Craven, ex Goldman que se pasó a behavioral economics: “El sesgo de status quo y por qué la gente prefiere no hacer nada y / o no cambiar” y “El juego de los perdedores”
  • Tim Kent-Robinson, Jefe de Especialistas en Inversión de Clientes, UBS Wealth Management: “Implementando la Visión de la Casa”

También hubo una mesa redonda y preguntas de la audiencia, facilitada por un mando a distancia con el cual la audiencia votó sobre varias cuestiones. Sorprendentemente, la mayoría estuvo de acuerdo con cómo está llevando Theresa May el Brexit, a pesar de pensar que dañará los intereses del Reino Unido. ¡Hablando del sesgo de status quo! Definitivamente, el Reino Unido es la tierra del status quo incuestionable.

Éstos son algunos de los interesantes puntos que anoté:

  • UBS tiene un simulador interesante: “¿El juego final? Acabas de ser nombrado líder de un país importante. Tienes control sobre la política monetaria, fiscal y exterior del país”.

  • La diapositiva sobre “Riesgos” (última) en las presentaciones estaba llena de letra pequeña y se mostró durante 3 segundos

  • Un automóvil mexicano exportado a Estados Unidos ha cruzado la frontera más de 20 veces antes de llegar al consumidor final

  • La crisis financiera de 2008 hace desaparecer el crédito -> sin crédito la desigualdad de los ingresos aumenta y el consumo cae -> ello conlleva un cambio de la “economía de la aspiración” a la “economía de la envidia” (“tu vecino compra un coche, no importa si su vecino pagó en efectivo y tú pediste un préstamo”, pero ¿qué pasa si no puedes obtener un préstamo?) -> conduciendo al resentimiento que conduce al populismo

  • Los inversores nacionales comprenden mejor la política local, por lo tanto, reaccionan con mayor tranquilidad a la incertidumbre política

  • “Si le das dinero a un americano, lo gastará”

  • “China crecerá de 6,25% a 6,5%. ¿Por qué? Porque el presidente Jinping así lo quiere”

  • El rendimiento del FTSE el año pasado fue del 17%, PERO si quitan los 5 días de mejor rendimiento, entonces queda sólo en el 1%

  • “El nacionalismo, los prejuicios y la discriminación conducen a mercados ineficientes y el derroche de un capital humano perfectamente bueno que conduce a menos crecimiento y daño económico” (SIC, pero despierta: así es como te ven)

  • The Loser’s Game es un artículo antiguo, pero vale la pena leerlo

  • Teoría del Prospecto: las ganancias potenciales alientan la aversión al riesgo, las posibles pérdidas fomentan la toma de riesgo un DOBLE

  • Un asombroso ejemplo de polarización de status quo es los dos niveles de donación de órganos en Europa

  • Un ejemplo asombroso del efecto del señuelo o del efecto de anclaje es las opciones de las suscripciones a The Economist (número 6 en esta lista)

  • Si piensas que controlas (el “conductor del elefante”), echa un vistazo a la Ilusión Jastrow

Dos días en Bruselas

El martes 31 de marzo y el miércoles 1 de febrero fui a Bruselas en tren. Es triste ver la permanente presencia militar alrededor de la principal estación de tren de Bruselas.

Microsoft me invitó a participar en el evento ‘Transformación digital de la salud’ en su Centro Ejecutivo, porque mi empresa es miembro fundador de la ‘Alianza de Socios de IA en Salud’ (junto con Microsoft y otras 20 empresas tecnológicas). Al evento asistieron ejecutivos de compañías de tecnología, investigadores, periodistas y políticos.

También estuve en Bruselas para reunirme con personas del Parlamento y Comisión Europeas para discutir asuntos oficiales.

Dato curioso: ¿sabías que 1/4 del presupuesto del Parlamento Europeo va destinaod a los servicios de traducción?