Esta Revolución necesita una Revolución

Ayer fui con mi mujer y mi hijo a la exposiciónYou Say You Want a Revolution? Records and Rebels 1966-1970 del museo Victoria & Albert. El objetivo de la exposición estaba claro:

¿Cómo han cambiado las revoluciones terminadas e inacabadas de finales de la década de 1960 la forma en que vivimos hoy y pensamos en el futuro?

Tenía muchas ganas de visitar la exposición. Es tan oportuna, y tan necesaria, pensé.

Después de visitarla, salí enfurecido. ¿Por qué? Después de todo, está muy bien “construida”, llena de artefactos e información, con un sofisticado sistema de audio, y estéticamente arreglada y orquestada.

ORGANIZED

Más importante toavía, no parecía un intento nostálgico de regurgitar viejos lemas revolucionarios.

Lo que me enfureció fue lo ‘aplacada’ que parecía toda la colección. Cómo todos esos esfuerzos y sacrificios, cómo toda esa energía y sufrimiento de los revolucionarios del pasado, ha sido asimilado por el sistema.

Desde las consignas ® Registradas a los letreros “prohibido fotografiar” en la entrada (a los que yo, POR SUPUESTO, no hice ni caso):

® slogan!

A los textos denunciando poderosas corporaciones y estados que controlan los medios de comunicación occidentales, dificultando la difusión de opiniones alternativas. ¡¡¿¿No me digas??!! ¿Qué tal si añadimos “incluso museos”?

You don't say??!!

Por supuesto, todo rezumaba de un sabor aguado y diluído, “listo para que las masas lo consuman” (a más de £ 17 o € 20 por entrada). No sólo debido a la gran tienda dedicada a la exposición (“Salga a través de la tienda” como Banksy brillantemente destacó), donde muchos objetos atractivos estaban a la venta para nostálgicos y revolucionarios de boquilla.

Interesting mash up poster

Sino también por el tono paternalista de toda la exposición, aislando quirúrgicamente las cuestiones (identidad, sexualidad, paz, música, moda…), incluso (correctamente) incluyendo el nuevo sustituto teológico totémico contemporáneo: la tecnología.

Origins of Personal Computers

Me alegró y enhorgulleció contarle a mi hijo que su abuela estuvo en París lanzando adoquines a la policía en las revueltas estudiantiles de 1969; que su abuelo me llevó, cuando era niño, a ver una obra de teatro prohibida durante la transición democrática española, temiendo la represión de la policía secreta (los grises); que participé de pequeño en debates con adultos sobre anarquismo y comunismo, cuando ambos estaban proscritos en España; y que he participado en algunas de las revoluciones y protestas que se produjeron en las décadas posteriores.

No estoy enojado porque hayan tomado “mis” revoluciones y las hayan reenvasado para facilitar su digestión acomodando a las masas. Eso era previsible, y un resultado obvio del imperio reinante del capitalismo consumista.

Ni siquiera nostalgicamente me niego a aceptar que los tiempos hayan cambiado.

Lo que realmente me molestó y me enojó fue la falta de referencia a un presente combativo, a la continuación de la lucha.

El hecho de que mostraran, al final de la exposición “Cómo han cambiado las formas de vida de hoy las revoluciones terminadas e inacabadas de finales de los años 1960”, pero completamente excluyeran “y pensemos en el futuro” es lo que me enfureció. Particularmente siendo Trump presidente en los EE. UU., May PM en GB, el PP en el poder en España, la extrema derecha avanzando en Francia …

Tenemos que recordar que la lucha no ha terminado, que el fascismo no sólo está regresando (que es lo que siempre ha hecho), sino que es más fuerte y poderoso que nunca. Nosotros, todos nosotros, y las instituciones que nos sirven, incluidos los museos, tenemos el deber de promover un debate reflexivo en torno a la ética y los valores, y protestar y luchar ferozmente por la autoorganización, la unidad y la colaboración. Nos lo debemos a nosotros mismos, se lo debemos a los que lucharon por nosotros en el pasado, se lo debemos a los que vendrán después de nosotros.

Si la burguesía urbana quiere ser la primera en caer de nuevo bajo la bota de los opresores, que así sea. Si los proto y pseudo-intelectuales se auto-engañan pensando que nuestras democracias e instituciones nos salvarán de demagogos autoritarios, megalómanos fascistas y nuestra propia búsqueda ciega del consumismo sin fin, que así sea. Mientras tanto, estaré enseñando a mis hijos sobre la lucha y participando de la manera más inteligente y efectiva que pueda.

Me he enfrentado a un terrorista en un tren alemán

Ayer, después de pasar el día en una feria en Düsseldorf, de camino en tren hasta el hotel en Mülheim, me detuve en la ciudad de Duisburg, porque había oído que estaban preparando un mercado de Navidad. El mercado de hecho se estaba montando, pero todavía estaba cerrado, así que decidí volver a la estación. Para evitar la lluvia tomé el tranvía 901 en König-Heinrich Platz.

Desde la ventana vi a tres niños (de unos 12 a 13 años de edad, supongo) vistiendo el chandal de su colegio, riendo y corriendo hacia el tranvía. No parecían particularmente irrespetuosos ni nada, pero un hombre que estaba de pie en la plataforma (alto, pálido y germánico, alrededor de 40 años), aparentemente no estaba de acuerdo porque los chicos no cedieron el paso a una mujer al subir al tranvía. Algunos de nosotros apreciamos los modales anticuados más que otros, pero no es un crimen, en ninguna parte del mundo, no dejar subir a una mujer a un tren por delante de ti … especialmente cuando eres un pre-adolescente o adolescente, con lo absortos que por lo general van por el mundo.

Así que este hombre comenzó a gritar a los niños. Vi que de los tres chicos (dos blancos y rubios, el otro de aspecto árabe), él sólo gritaba al que parecía. Mi alemán no es demasiado bueno, pillé palabras como “schwein” (cerdo), “mohr” (árabe, usado como peyorativo de “musulmán”), “Paris“, “terrorist” … no se necesita un doctorado en idiomas germánicos para entender lo que estaba pasando allí: una persona, obviamente, mentalmente inestable, dirigiendo la furia xenófoba al “objetivo” equivocado.

Si mi alemán hubiera sido mejor, yo habría dicho a esta persona que mientras yo defiendo la libertad de expresión, esa no es forma de tratar a un niño. O a cualquier otra persona, ya puestos. Como no podía comunicarme en su lenguaje, no dije nada, pero me mantuve alerta, temiendo que las cosas empeoraran. Y lo hicieron.

El hombre sostenía la puerta automática del tranvía, lo que impedía la puesta en marcha, mientras que sus gritos se hacían más y más fuertes, con un tono más agresivo, y su lenguaje corporal más amenazador.

Yo estaba en el otro extremo del tranvía, pero miré a mi alrededor y nadie hacía nada. El coche estaba lleno de gente, la mayoría de ellos parecían alemanes. Pero todos ellos actuaron como si eso no estuviese sucediendo. Algunos miraban alrededor de la plataforma, como si buscaran a la policía, o alguna “autoridad”.

He apreciado, disculpen mi burda generalización, que si bien los ingleses son a menudo “conformistas”, los alemanes son, con frecuencia, “obedientes”. Si la policía, o cualquier otra forma de autoridad formal, hubiera estado allí, las cosas habrían sido completamente diferentes. Pero a falta de autoridad, la brutalidad y la sumisión se apoderó de la situación. Siento sonar tan obvio, pero tengamos en cuenta los resultados peligrosos que mezclar la circunstancias “equivocadas”, la xenofobia, la ignorancia y la aceptación sin sentido pueden producir.

En este punto, al ver que nadie estaba haciendo nada para detener esta escalada de violencia, me levanté de mi asiento, crucé el vagón y me ubiqué entre el niño y el agresor. El hombre siguió sosteniendo la puerta y gritando al chico como si yo no estuviese allí. Todo el mundo se quedó quieto.

Entonces, tras unos cuatro minutos de este sin sentido, y después de hacer gestos obviamente amenazantes (“cortar la garganta”, “golpe con puño”, etc), el hombre, que todavía estaba en la plataforma, metió la mano en el vagón, agarró del uniforme al chico y tiró hacia él como para tratar de sacarlo del coche y tirarlo a la plataforma.

Esto es lo que yo llamo un “terrorista”. Alguien con la intención de infundir terror en los demás, sobre todo para demostrar un punto o imponer una ideología particular. Si encuentra que el uso de esta palabra no es apropiado, pregúntese sobre el terrorismo de Estado, o por el mal uso constante del término “terrorismo” por parte de los medios de comunicación (occidental u oriental) o de los políticos.

Esa fue la línea, hasta ahí podíamos llegar. Agarré la mano del hombre, la retorcí (creo que mi sensei de Aikido solía llamar a esto “sankyo” hace años), le di una patada en el pecho, y lo tiré a la plataforma.

Libre de la sugeción del hombre, las puertas se cerraron automáticamente y el tranvía partió. Nadie hizo o dijo nada. Nadie siquiera me miró. Ni siquiera el niño.

He sido testigo y he sufrido mi dosis de violencia a lo largo de los años, pero lo que más me sorprendió no fue un criminal demente, un “terrorista” atacando a una “víctima”. Lo que más me impresionó fue la pasividad atroz de todos en ese tren.
¿Qué nos ha pasado? ¿Cuándo nos convertimos en “corderos”? ¿Siempre hemos sido “corderos” (ya sea de “Dios”, de ”la cruzada”, o de “Bush”)?

¿Qué pasó con el idealismo, utopía, valores y creencias? ¿Cómo es que un agnóstico como yo tiene más “creencias” (o por lo menos está más dispuesto a actuar sobre ellas) que la gente que va a la iglesia y enarbola la bandera? ¿Qué es lo que creemos que tenemos que perder, que nos hace temer ayudar a los demás? ¿Cómo podemos ser tan ciegos en no ver que la inacción nos causará más daño que ponernos en peligro para defender nuestros valores y ética (no “moral”)?

Estamos tan llenos de nosotros mismos. Hablamos sin parar acerca de la grandeur de la civilización occidental moderna. Yo me considero un liberal humanista libre pensante, y estamos muy orgullosos de nuestro humanismo, nuestro liberalismo, la democracia, nuestra libertad, nuestros derechos … pero todo eso no son más que ideales que suenan bien, tergiversados y manipulados por los políticos, empresas y medios de comunicación.

¿Tiene John Gray razón cuando habla de “The Human Animal”, del “Homo rapiens”? Cuando miro a mi alrededor, eso es lo que veo.

Pero un monje Zen me dijo una vez bebiendo una taza de té verde en Japón: “somos lo que elegimos; no tanto lo que hacemos, o incluso por qué pensamos que lo elegimos“. Algunas teorías de tecnología de la información contemporánea, neurocientíficos conductuales, así como algunos filósofos metafísicos, estarían de acuerdo con eso, en una buena medida.

Así que elegí. Elegí ponerme de pie.

La Marcha del Millón de Máscaras

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El jueves, de regreso de una reunion de trabajo, me eonctré con la Marcha del Millón de Máscaras. Aunque asumo que estoy de acuerdo con la mayoría de sus demandas anti-sistema (la verdad es que no me he preocupando en leerlas), creo que su elección de Guy Fawkes como “icono”, aunque sea gráfico como propone el cómic/la película “V de Vendetta”, es muy estúpido. Leed lo que esa figura histórica tenía en mente y decidid vosotros mismos.

Otra cosa que me sorprendió es el sensacionalismo medi´ático, la paranioa gubernamental y sus exagerada reacción, y la típica demostración de fuerza del “aparato oficial”, incluyendo gran número de policías, vehículos policiales, incluso proyecciones  laser sobre fachadas de edificios públicos, como el mensaje que proyectaron sobre la fachada de la National Gallery sobre la obligación de obedecer a la solicitud policial de quitarse las máscaras, y diciendo:

“Failure to comply (sic; do decía “failure to do so”) is an offence”

Cancelando un viaje a India por burrocracia… me voy a Tokio

Las absurdamente enrevesadas políticas de visado de la India, y el absurdo proceso privatizado de la obtención del mismo, han hecho que haya tenido que cancelar lo que era un rutinario viaje de trabajo de un día a Calcuta. Es increíble que la burrocracia en el siglo XXI afecte a tantos países, y se juegue con la gente a base de leyes ridículas.

La información oficial que maneja mi agencia de viajes, una de las más grandes del mundo, dice que si paso menos de 24 horas en India no necesito visado. Pero el gobierno indio dice que sí. No obstante, me dice un funcionario del consulado, aunque me hubiesen permitido entrar, probablemente no me hubiesen dejado salir del aeropuerto, pero no lo saben con seguridad. Además, aunque existe un visado de tránsito, y un visado de emergencia, la obtención del primero tarda 5 días desde que los documentos llegan al consulado, si no hay circunstancias excepcionales (como en mi caso: español solicitando visado desde EE. UU.), en cuyo caso puede tardar (mucho) más. Y aunque viajaba en menos días de los necesarios, el visado de urgencia no aplicaba porque sólo es de aplicación a ciudadanos indios que viven a cierta distancia de la embajada y que han tenido un fallecimiento en la familia. Tócate los… Como para montarte un viaje de trabajo rápido.

Pero como no hay mal que por bien no venga, de camino a Singapur me voy 4 días prácticamente de asueto (sólo uno de trabajo) a disfrutar de mi ciudad favorita en el mundo: Tokio.

^_^

When "progressive media" is ultra conservative

El pasado jueves, 1 de octubre, asistí a una mesa redonda en el Centro de Postgrado de la City University of New York, titulada “Into Left Field: Progressive Media in the Age of Austerity“.

El Director del Centro, Peter Beinart (@PeterBeinart), redacotr de política del Daily Beast, debatió sobre el estado de los meidos progresistas con Katha Pollitt, (@KathaPollitt) veterana columnista de The Nation; Joy-Ann Reid (@TheReidReport), Editora Ejecutiva de TheGrio.com (de la NBC); y Nermeen Shaikh (@nermeendn), co-presentadora de Democracy Now!

Aunque se puede ver el evento completo en el vídeo adjunto, algunas frases que me llamaron la atención:

“Los periódicos  son, según parece, incapaces de discriminar entre un accidente de bicicleta y el colapso de la civilización”.

George Bernard Shaw

“La libertad de prensa sólo se le garantiza al que tiene una”.

A. J. Liebling, también autor de la frase “La gente en todas partes confunde lo que han leído en los periódicos con las noticias”.

Pero la parte más notable de todo el debate, desde mi punto de vista, llegó tras realizar yo una aparentemente inocente pregunta (1:10:38 en el video):

¿Qué ES un “medio progresista”?

La respuesta de Joy-Ann Reid, “uno sin un gigantesco espónsor”, es sorpendente lo LEJOS de lo que es un medio “progressive” (puede significar “independiente” pero definitivamente no necesariamente “progresista”), y la de Katha Pollitt “se trata de dónde te ubicas políticamente” también falla. La de Nermeen Shaikh es la que más me gustó, “izquierda, independiente, crítica”, pero, de nuevo, se queda corta. 

¿La impactante verdad? Incluso los medios más progresistas de EE. UU. son increíblemente conservadores, ya que NO cuestionan la democracia representativa como sistema político, “noticias” es prácticamente debatir los comunicados de la Casa Blanca, y su visión de cualquier cosa que se salga de capitalismo de mercado es extremadamente tangencial y limitada.

Corporate cowardice, political hypocrisy

El 25 de julio me pidió alguien de IBM que escribiese un artículo sobre el uso de la nube en sanidad (las traducciones son mías, la correspondencia se mantuvo en inglés):

Me gustaría ofrecerle la oportunidad de escribir un artículo que promoveríamos en todas nuestras redes sociales, otras comunicaciones externas, así como los patrocinios de medios de comunicación pagados, como blogs.

Me dieron sugerencias sobre la longitud del artículo, tema y palabras clave, pero libertad de escribir sobre lo que quisiera. Así que lo hice (lo puedes encontrar aquí) el 31 de julio.

El 7 de agosto, recibí la siguiente información (y dos puntos más sobre las fuentes y marcas):

Gracias por el artículo. Lo compartí con mi equipo y han pedido algunas modificaciones.

Tenemos que evitar llamar la atención sobre noticias controvertidas, o sea, Agencia de Seguridad Nacional

Yo le respondí el mismo día:

Por el contrario, tenemos que afrontarlo.
El mercado, los clientes, están hablando de ello.
Cuando se menciona “la nube”, lo primero que dicen ahora es “miedo” (incluso más que antes). Particularmente en el sector sanitario.
Muchos de los clientes son de otros países, o trabajan en redes internacionales, por lo que es de especial interés para ellos si un gobierno puede violar sus leyes y hacerlos responsables.

Creo que lo he abordado de una forma “no-controvertida”, “no partidista”, de manera “no beligerante”. Mi opinión personal es mucho más fuerte. Pero como esto es un artículo profesional, lo he mantenido profesional. Por esa misma razón , creo que este tema debe ser abordado.

A lo que yo recibí esta respuesta:

Jorge , entiendo tu punto de vista sobre el punto de más abajo, pero por desgracia he sido aconsejada por nuestro equipo de comunicaciones que no podemos publicar un artículo con ese contenido. 

Y esto es lo que dije al respecto:

Con todos mis respetos a tu equipo de comunicaciones:

“Las recientes revelaciones sobre el grado en que la NSA obtiene datos electrónicos de terceros probablemente tendrá un impacto inmediato y duradero en la competitividad de la industria de la computación en la nube de EE. UU. Si los clientes extranjeros deciden que los riesgos de almacenamiento de datos con una compañía de EE. UU. superan a los beneficios, a menos que la Casa Blanca o el Congreso actúa pronto, la industria de la computación en nube EE. UU. podría perder de $ 22 a $ 35 mil millones durante los próximos tres años”.
Fuente: The Information Technology & Innovation Foundation

¿Estáis viendo un tren de $ 35 mil millones que viene de cara y queréis mirar hacia otro lado? Si no se trata el problema, vuestros clientes serán los que buscan otro lugar. Y la manera de abordar el tema es a través de la transparencia.

Lo siento, pero mis convicciones personales y mi ética son más fuertes que mi ego o la necesidad de publicidad de mi empresa. Sin ese aspecto de mi artículo , no puedo publicarlo.
Estoy dispuesto a trabajar en la redacción, pero cualquier artículo sobre la nube hoy necesita abordar la cuestión.

Al día siguiente , la palabra final llegó:

Agradezco todos tus esfuerzos, pero será mejor si no continuas con este artículo. 

Y esto es lo que tengo que decir sobre esa decisión :

La cobardía corporativa me enferma, y es tóxico. Tal mansedumbre traiciona no sólo la falta de coraje ético, sino también su pobre sentido de dónde reside su interés real. Claro, es fácil comprender que las personas tienen miedo a perder su puesto de trabajo (desde el ejecutivo de publicidad a ser despedido por el vicepresidente de marketing al el director general a ser destituido por la junta, quienes tienen miedo de los accionistas, que tienen miedo de los medios de comunicación, que tienen miedo del gobierno, que tiene miedo de los grupos de presión y el complejo militar-industrial… ). Pero también es fácil entender que los soldados tienen que seguir las órdenes, incluso cuando esas órdenes implican la comisión de delitos. Y luego todo es cuestión de castigar a quien lo denuncia.

Como sociedad, nos debemos a nosotros mismos ser claros, transparentes y honestos. Las corporaciones no son diferentes. Sólo los que venden “conceptos” tienen que esconderse detrás de la “apariencia”. Y ese es el problema. Se nos vende constantemente cosas que no necesitamos, o peor, cosas que son malas para nosotros. Desde comida basura a fármacos adictivos que alivian los síntomas pero no curan la causa de la enfermedad, a escáneres corporales en aeropuertos que son peligrosos para nuestra salud, a sistemas operativos diseñados para espiar te. Todo el mundo ha llegado a creer que ” nosotros” somos consumidores, contribuyentes, estadísticas, y ” ellos” son máquinas que maximizan beneficios. Pero eso no es cierto. Las empresas son personas. Personas que pueden y deben tomar decisiones y ser responsable de ellas. Personas que tienen o deberían tener ética.

¿Por qué todo el mundo esconde detrás de un título, una insignia, un despacho, un uniforme?

Cuanto más agresivo es el comportamiento, sea a través de la censura, o forzando a la conformidad, más se demuestra la debilidad y el miedo.

Mira el Gobierno de los EE. UU. que oculta detrás de una excusa “humanitaria” que “suena-tan-bien-que-me-la-quiero-creer” la planificación del bombardeo de otro país. ¿El uso de sustancias químicas contra la población civil, independientemente de la convención de 1925, dices? ¿Qué hay del uso de millones de litros de Napalm y Agente Naranja en Vietnam en los años sesenta por parte de los EE. UU.? Causó más de 4 millones de víctimas de dioxinas. O mira el síndrome de la Guerra del Golfo: uranio empobrecido, gas sarín, piridostigmina, pesticidas organofosforados … el gobierno de EE. UU. y militares utilizando nuevamente armas químicas en contra de un enemigo ¡y exponiendo a sus propias tropas! Eso fue 1991.

No me malinterpreten: lo que Assad está haciendo con su propio pueblo es un crimen. Un crimen que los países occidentales conocían desde hace décadas (y ahora, gracias a Manning, lo sabemos y el NY Times escribe sobre ello, pero Manning continúa en la cárcel por darnos una prueba de la gran hipocresía). Pero también fue un crimen lo que los EE. UU. hicieron con el ejército contra los mineros en huelga de las guerras de carbón de 1920-21 en West Virginia. Y nadie pagó por ello . O la masacre de estudiantes por la Guardia Nacional de Ohio en Kent State en 1970. O Abu Ghraib. O Guantánamo. O … creo que está claro.

Así que la hipocresía política es colosal. ¿Por qué la necesita el Gobierno de los EE. UU.? Si eres el más grande y más poderoso, no necesitas excusas para intimidar y lanzar tu a su peso alrededor de una región que deseas controlar por el petróleo (o minerales de tierras raras, o el recurso que sea en cualquier momento de la historia). Una región que está en mal estado en gran parte por los EE. UU. y el Reino Unido, incluso antes de que “los vencedores” los echaran a un conflicto obligado trazando fronteras artificiales después de la Segunda Guerra Mundial.

Pero aquí viene el miedo: era miedo a los comunistas, luego el miedo a perder el control de las bases militares, luego el miedo a perder los recursos clave, luego el miedo a los terroristas… un Estado débil y paranoico con miedo de su propia sombra. Esto no es ni siquiera un imperio grande y poderoso. Nunca va a ser respetado. Y con tal hipocresía, nunca siquiera será temido. Otros países han sufrido pérdidas de millones de vidas siguiendo sus principios o defendiéndose. Sin excusas, sin miedo. Y después de su terrible experiencia, han vuelto a vivir sus vidas pacíficas y de cooperación. ¿Por qué no puede EE. UU. hacer lo mismo?

Los EE. UU. “se venden” como el defensor de la ley y el orden internacional. Pero entonces debería comenzar con sus propias acciones. Y mirar a todas partes. Somalia, Sudán, Congo , Kenia , Yemen , Chad , Afganistán … ¿O es que sólo los que tienen interés estratégico (militar, recursos) “merecen” ayuda? Tal vez porque es indecoroso que la mayoría de esas crisis han sido directa o indirectamente causadas ??por la intervención de EE. UU. en los asuntos de otros países?

“Una cuestión de recursos”, dices. “No podemos estar en todas partes y ayudar a todo el mundo” (si por ayuda quieres decir bombardeos, y la financiación de asesinos y terroristas, el apoyo a golpes militares, etc.)

Otra falacia. Hay recursos. Un montón de recursos. Presupuesto discrecional asignará el gobierno a lo que desee. Ha habido dinero para rescatar a los bancos privados codiciosos sin supervisión. ¿Por qué no están nacionalizados? ¿Por qué no están todos sus ejecutivos en la cárcel?

Y eso sucede en todas partes. El Gobierno español dice que no hay dinero para las escuelas públicas , la sanidad pública o la investigación . Toman el enfoque peligroso y fallido de austeridad, según lo prescrito por Alemania (Grecia y Portugal deberían haber sido suficientes ejemplos). Pero cuando se trata de salarios de políticos, apuestas por los Juegos Olímpicos de #sobri, o el rescate de los bancos privados fallidos con vínculos probados a políticos corruptos, hay dinero, mucho dinero.

MIEDO. Esa es la razón. Miedo a perder las próximas elecciones. Miedo a perder el avión privado, o a no ser capaz de pagar la hipoteca. Al final temor a perder poder y riqueza. Pero nacemos desnudos. Salimos de este mundo solos. Como dicen los Samurais, el budismo, Søren Kierkegaard, o  películas malas de ciencia ficción “El peligro es real. Pero el miedo es una opción”. Y a veces creamos peligro por tener miedo.

Nuestra vida comienza a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan

Discurso “I have a dream”. Martin Luther King Jr.

Habla. Tome partido. No te escondas detrás de un despacho, un título, una placa, un uniforme.

“¿Qué puedo hacer yo?” te preguntas. Eso es otro post. En breve. Manténgase a la escucha. Pero mientras tanto: recopila información, hechos, datos, piensa, debate y toma partido. Y sobre todo, no tengas miedo.

The key to the use of cloud in healthcare

En una sola palabra: seguridad.

No hay duda acerca de las ventajas de la nube: fácil colaboración, escalabilidad, ubicuidad, sincronización, ahorro de costes (21 % de promedio, de acuerdo con AFCOM 2011, el 40 % de acuerdo a nuestros propios clientes), despliegue rápido, etc.

Tampoco hay duda sobre la necesidad de avanzar hacia la nube en la asistencia sanitaria: según Enterprise Strategy Group , en 2015 se generarán un promedio de 665TB de datos por hospital . Y la razón número uno del tamaño de los datos es el PACS (Picture Archiving and Communication System), sistemas de imágenes médicas. Además, a medida que los datos digitales de patología y genética ( – ómica), que comienzan a ser habituales, empiecen a crecer, ese número podría multiplicarse fácilmente por dos o tres. Ya tenemos clientes que generan más de un petabyte ( 1.000 terabytes , o un cuatrillón de bytes) de datos por año.

Nuestras soluciones ayudan a almacenar y administrar todos esos datos. Pero con más de 425.000 proveedores de telemedicina en los EE. UU. solamente (de acuerdo a datos de la BCC) , se necesitan cada vez más datos para compartir. Sin embargo, no todos los hospitales tienen la capacidad ni los recursos para hacerlo. Así que la nube es la solución perfecta.

Con la constante caída de precios de las telecomunicaciones y el aumento de ancho de banda, estudio tras estudio y encuesta tras encuesta muestra que el factor número uno de la restricción a la adopción de la nube en la asistencia sanitaria es la “seguridad”.

Requisitos HIPAA y la naturaleza muy sensible y confidencial de los datos de salud son las primeras razones que vienen a la mente. Sin embargo, noticias recientes sobre la Agencia de Seguridad Nacional espiando a ciudadanos sin orden judicial, incluso a través de puertas traseras en los sistemas operativos privativos, con el consentimiento e incluso ayuda de las empresas de software y telecomunicaciones, han aumentado aun más el temor por las violaciones de seguridad de datos.

¿Cómo deberían tratarse las preocupaciones sobre seguridad de los datos? Una vez más, una sola palabra: transparencia.

La nube no es más o menos segura que el teléfono móvil, el ordenador, el sistema operativo o las aplicaciones. Cuanto más se busca la facilidad de uso, velocidad y comodidad, más subimos en las capas de abstracción, separándonos del conocimiento profundo del funcionamiento interno de las herramientas que usamos a diario.

Si queremos un control completo y seguridad, tenemos que tener conocimiento de los bloques de construcción (núcleo del sistema operativo, electrónica, etc.) Pero, ¿quién tiene tiempo para eso?

La única solución para superar el miedo es la confianza. Y la única manera de confiar con seguridad es a través del conocimiento. Pero el conocimiento sólo es posible cuando hay transparencia.

Así que solicite a sus proveedores de nube que sean transparentes acerca de sus sistemas, políticas, protocolos, formatos, etc. También asegúrese de que utilicen software de código abierto y/o libre actualizado de extremo a extremo. Y añada tantas capas adicionales como sea posible, manteniendo la manejabilidad (cifrado, auditoría, registro, etc.)

Police state: TXT with police alert in TX

Estando en Fort Worth, Texas, recibí el siguiente:

TXT from TX police

Es un SMS de la policía solicitando colaboración para localizar un vehículo.

Tras eso, entré en una tienda de comida, y había una pantalla que mostraba caras y datos de individuos buscados por la policía.

Es sorprendente que este SMS se haya enviado a todo el que estaba en una área en particular. Sin importar privacidad, permisos, explicaciones… nada. Es el “panopticón” de Jeremy Bentham del siglo XVIII, “1984” de George Orwell en 1949, “el-ojo-del-poder” y “Disciplina y Castigo” de Foucault en 1977…

Cuando el indivíduo se reduce o a un enemigo del que hay que esconder la verdad (#LiberadManning #ApoyadSnowden) o a un colaboracionista involuntario en una cruzada en nombre de la “seguridad” que pisotea todos los derechos fundamentales (#holaNSA #PRISMeselnuevoECHELON), nos debemos a nosotros mismos el plantarnos y hacer algo al respecto. Esa es el ÚNICO motivo por el que existe el derecho a llevar armas (al que me opongo) en EE. UU.

Los que son capaces de abandonar libertades esenciales para obtener un poco de seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad.

Benjamin Franklin, 1775

 

How to abide to the law while rejecting threats

Según la web de la

logo ministeriologo secretaría

(las negrillas son mías):

Los prestadores de servicios de intermediación:

  • No tienen obligación de supervisar los contenidos que alojan, transmiten o clasifican en un directorio de enlaces, pero deben colaborar con las autoridades públicas cuando se les requiera para interrumpir la prestación de un servicio de la sociedad de la información o para retirar un contenido de la Red.

  • No son, en principio, responsables por los contenidos ajenos que transmiten, alojan o a los que facilitan acceso, pero pueden incurrir en responsabilidad si toman una participación activa en su elaboración o si, conociendo la ilegalidad de un determinado material, no actúan con rapidez para retirarlo o impedir el acceso al mismo.

Por lo tanto, si “alguien” os envía mensajes amenazadores, exigiendo retiradas, etc, etc., no tenéis NINGUNA obligación de hacerlo. Tal solicitud debe provenir de una autoridad pública (léase juez), y la responsabilidad se deriva de la ILEGALIDAD de un contenido (lo cual, de nuevo, sólo puede determinarlo un juez).

¡LUCHA POR NUESTROS DERECHOS!

Y recuerda: don’t feed the troll 😉

I am being sued by a troll

Horas después del primer email, recibo este segundo con una amenaza:

Señor Cortell:

Puedo probar mi identidad y el contenido difamatorio de la página indicada, que como he dicho ya figura protocolizado en escritura pública. Puedo demostrar asimismo que dicha página es en la actualidad objeto de un procedimiento en los Juzgados de Barcelona, en el que el Ministerio Fiscal ya se ha pronunciado, apreciando indicios de infracción penal. Pero no veo la necesidad de hacerlo, puesto que ha manifestado su voluntad de no colaborar (“no deseo recibir más comunicaciones suyas“) y su certeza de serle ajena la aplicación de la ley española, por repugnarle la misma y residir en el extranjero.
 
Por tanto, dése por querellado.
 
Un cordial saludo.
 
Daniel Vicente
 
=============
 
Curiosamente este indivíduo no aporta ninguna prueba de sus acusaciones. Así que espera que censure la libertad de expresión de otra persona simplemente porque él se considera dañado por ella.
 
Voy a ser claro: hasta que un juez me ordene hacerlo, no hay indivíduo, abogado, policía o mafioso que me pueda intimidar hasta el punto de actuar contra mis principios de creer en un sistema legal justo, con garantías jurídicas y presunción de inocencia. Es más, las presiones y amenazas deben ser denunciadas y hay que plantarse ante ellas. Nuestros derechos deben defenderse. De lo contrario, leyes draconianas que intentan “controlarlos” a base de limitarlos en internet nos llevarán a la sumisión, facilitando el camino a un estado fascista donde ya no tendremos derechos.  
 
Así que, Sr. Daniel Vicente, defienda sus derechos en los tribunales. Yo estoy defendiendo los míos, Y LOS SUYOS, al plantarme ante amenazas y censura basados en (hasta ahora) afirmaciones sin fundamento.